Todo lo que tienes que saber sobre el reparto de utilidades 2017

¿Qué es? ¿Quiénes lo deben recibir?

Hoy vence el plazo para que las empresas realicen el reparto de utilidades, ¿sabes cómo calcular cuánto te toca? Aquí aclaramos las dudas sobre este derecho laboral.

Mayo se acaba y tú ¿ya recibiste el reparto de utilidades? ¿Sabes cómo funciona este derecho de los trabajadores? ¿Tienes idea de cuánto y cuándo lo debes recibir?

Durante mayo y junio, las empresas deben realizar el pago del reparto de utilidades; sin embargo, el esquema de este derecho laboral es complejo, por lo cual, aquí vamos a aclarar las dudas que puedas tener.

¿Qué es el reparto de utilidades?

Es un derecho de los trabajadores contemplado en el artículo 123 de la Constitución, donde se explica que los empleados tienen derecho a una participación de las utilidades de las empresas en las que laboran.

Hay que aclarar que el reparto de utilidades se calcula a partir de lo que cada empresa reporta ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en la declaración anual.

¿Cuándo te lo deben pagar?

Las empresas dadas de alta ante el SAT como personas morales deben realizar este pago entre el 1 de abril y el 30 de mayo, mientras que las personas físicas lo deben cubrir entre el 1 de mayo y el 29 de junio. “Para el cobro de utilidades se tiene el plazo de un año a partir del día siguiente en que se genere la obligación”, explica el SAT.

También debes saber que ningún trabajador puede renunciar a su derecho de recibir utilidades y que el pago del mismo se hace en efectivo y la empresa no puede abonarlo a través de vales, premios, ni otros beneficios.

¿Quiénes tienen derecho y quiénes no?

El SAT señala que todos los trabajadores que laboren al servicio de un patrón tienen derecho a recibir el reparto de utilidades; sin embargo, hay algunos empleados que, por ley, no gozan de ese derecho.

Los directores, administradores, gerentes generales, socios y accionistas, así como trabajadores eventuales que hayan laborado menos de 60 días al año al que corresponda el año del pago de utilidades, los profesionistas, técnicos y otros que mediante el pago de honorarios presten sus servicios sin existir una relación de trabajo subordinado, y trabajadores domésticos no tienen derecho al reparto de utilidades.

Además, los extrabajadores de una empresa tienen de plazo un año para cobrar sus utilidades, a partir de la fecha límite de entrega.

¿Qué patrones no están obligados  a dar utilidades?

  • Empresas de nueva creación durante el primer año de funcionamiento; si además se dedican a la elaboración de un producto nuevo, quedan exceptuadas durante los dos primeros años de funcionamiento.
  • Las empresas que se fusionen, traspasen o cambien su nombre o razón social, no se consideran de nueva creación.
  • Las empresas de la industria extractiva de nueva creación, durante el periodo de exploración.
  • Las instituciones de asistencia privada reconocidas por las leyes, que no tengan fi­nes de lucro.
  • El IMSS y las instituciones públicas descentralizadas, con fines culturales, asistenciales o de benefi­cencia.
  • Las empresas cuyo ingreso anual declarado al impuesto sobre la renta no sea superior a 300,000 pesos.

¿Cómo sé cuánto me toca?

El reparto de utilidades no es un monto fijo, sino un cálculo que depende en primer lugar del monto de utilidades que haya determinado el patrón en la declaración anual que presentó ante el SAT.

Para calcular la cantidad que te toca, debes tomar en cuenta lo siguiente:

  • La primera parte se reparte por igual a todos y se determina respecto a los días trabajados. En este sentido si el trabajador faltó por algún motivo (incluida una incapacidad por salud) se descuentan esos días para calcular su pago de utilidades.
  • La otra parte depende del salario percibido, y se toma en cuenta si se trata de salario fijado por tabulador, si es salario variable, si se trata de salario mixto o si es salario base máximo (aplica a trabajadores de confianza con salario superior al de un trabajador sindicalizado o trabajador de base de mayor salario).

¿Cómo sé si mi empresa generó utilidades?

En cada empresa deberá integrarse una Comisión Mixta de Reparto de Utilidades, con representantes de los trabajadores.

Además, el patrón debe entregar una copia de la declaración anual, en la que deberá aclarar si se generaron utilidades y la cantidad a repartir.

El papel de esta Comisión Mixta es elaborar el proyecto que determine el reparto individual de cada trabajador conforme a la Ley.

Desafortunadamente en pocas empresas el proyecto es conocido por todos los trabajadores. Sin embargo, es tu derecho y puedes preguntar quiénes integran la Comisión Mixta para informarte mejor.

¿Y si no lo recibes?

Cada trabajador cuenta con un plazo de un año para reclamar el pago del reparto de utilidades, a partir del día siguiente a las fechas límite establecidas (30 de mayo o 29 de junio).

Para recibir asesoría o aclarar alguna duda te puedes poner en contacto con la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) a través de los teléfonos: 01800-911-7877  y el 01800-717-2942 o por Facebook y en Twitter.

El nuevo mundo laboral

Imaginemos a un egresado universitario en el México de 1950. Título en mano, listo para emprender la búsqueda de empleo, tiene alrededor de 22 ó 24 años y su futuro es prometedor. Seguramente ha realizado estudios en la Universidad Nacional Autónoma de México o en el Instituto Politécnico Nacional, dos de las pocas instituciones de estudios superiores del país en aquellos años. La primera apenas reunía un total de 24 mil estudiantes a inicios de 19501 y el país estaba necesitado de gente preparada para echar a andar el proyecto modernizador de Miguel Alemán.

Si por virtud de un desequilibrio en el tiempo, este joven egresado pudiera poner el pie en nuestro año 2011, unos sesenta años en el futuro, se alzaría ante él una visión profundamente desconcertante. Vería un país transformado, despojado de la certidumbre y la confianza del pasado, en el que dos millones seiscientos mil personas se encuentran sin empleo.2 Se asombraría ante los 316,589 alumnos de la UNAM y ante la multitud de universidades públicas y privadas que pueblan el país y que entregan al mercado a cientos de egresados cada año.

A diferencia de su padre y sus abuelos, que habían encontrado la permanencia en trabajos que duraban toda una vida laboral, nuestro egresado vería empleos surgiendo y desapareciendo con la misma velocidad, por obra y gracia de extrañas reglas de mercado decididas en remotos lugares del planeta. Tal vez lo que más le sorprendería a nuestro joven profesional de los años 50 de paseo en el futuro sería la presencia de la tecnología en la vida cotidiana: nuevos lenguajes, nuevas maquinarias, aparatos, mecanismos, modos de comunicarse con los que familiarizarse. Sobre todo entendería muy pronto, seguramente con angustia, que para conseguir un trabajo tendría que medirse con una sobrepoblación de egresados jóvenes y ambiciosos con estudios de licenciatura, maestría e incluso, de doctorado, dueños de lenguajes y técnicas desconocidas para él. Probablemente no sobreviviría mucho tiempo entre nosotros. Lo que hoy vivimos en el ámbito laboral es infinitamente más complejo e inestable que hace cincuenta o sesenta años. Medio siglo ha transformado la manera de ser y de hacer en el mundo del trabajo. Un hecho es indiscutible: a fines de 2011, un nuevo egresado universitario no tiene prácticamente nada asegurado. Las viejas certidumbres no existen más. Basta con ver el ejemplo de países como Japón o China. Los empleos de por vida que la Compañía o el Gobierno todo poderosos garantizaban a la población de esos países asiáticos son hoy la excepción a la regla, rarísimos ejemplos de un status quo laboral hoy en vías de extinción.

empleabilidad 13

El caso de México es particularmente complejo. El país lleva muchos años sin un crecimiento económico destacable que asegure la creación de empleos y, de manera simultánea, las pocas áreas que todavía los producen han seguido la tendencia mundial a la hiper especialización vinculada con la informática y las nuevas tecnologías. En efecto, atrás quedaron las enormes mesas en donde se desplegaban planos gigantes, atrás, los batallones de dibujantes técnicos que, paso a paso, iban construyendo los proyectos de arquitectura o de ingeniería. Hoy se proyecta y se hacen cálculos estructurales para arquitectura en tercera dimensión con programas computacionales de una minuciosa complejidad y se habla de mecatrónica y de robótica en ingeniería. Lo mismo sucede en todos los ámbitos del conocimiento. La educación tradicionalse plantea los retos de la Universidad a Distancia y Virtual y discute a través de webinars, tabletas, ipods, ipads, nuevos soportes de la palabra y el pensamiento, sobre el desafío de la enseñanza y el aprendizaje en el siglo XXI. La filosofía, el arte y la literatura reflexionan y representan un mundo globalizado en el que las humanidades dialogan como nunca con las ciencias, con los géneros híbridos y con el ciberpunk. La irrupción de la tecnología de punta en medicina y la existencia de nuevas enfermedades exigen a médicos y enfermeras mayor dedicación y mayor tiempo de estudios. Y, en fin, los estudios de Comunicación o de Política no pueden existir hoy sin integrar en sus planes de estudio la práctica y la reflexión del fenómeno de Internet y de las redes sociales. Y a todo ello se suman los nuevos campos de conocimiento que exigen estudiantes innovadores: ciencias genómicas, nanotecnología, ingeniería en telecomunicaciones, ingeniería genética, entre otras.

empleabilidad 14

El desafío es grande. Las universidades y centros de estudio deben preparar a los estudiantes para reconocer y entrar a un mundo laboral más complejo que nunca, pero ahora también los estudiantes deben involucrarse individualmente en complementar y enriquecer su formación formación fuera del espacio universitario. Quien inicia hoy una carrera universitaria está obligado a armarse de herramientas que lo conviertan en un trabajador super competitivo.

Nada puede reemplazar el dominio de lenguas extranjeras. Nuestros padres y abuelos pudieron moverse en el mundo monolingüe sin mayor remordimiento. En el año 2011 esto es imposible. Inglés, francés o alemán, pero también chino son armas lingüísticas que harán indispensable a cualquier candidato. A esto se suma el conocimiento de computación avanzada. No basta ya el simple uso de Word, Power Point o Excell. El humanista y el arquitecto, el educador y el ingeniero deben sumar a su hoja de vida cursos y talleres de computación especializada. Además, un espíritu de aventura alejará al nuevo estudiante de carreras saturadas y declinantes hacia el terreno virgen de la biotecnología, de la genómica, de las humanidades de base científica o de la gerontología.

Finalmente, dos retos aguardan al nuevo egresado, retos de los que poco se habla: el multiculturalismo y las estructuras democráticas de poder en el trabajo. Como mexicanos crecimos hasta hace poco en un país en el que la migración, salvo épocas o eventos específicos (La Guerra Civil Española, la migración tras las dictaduras latinoamericanas), era mínima y el rostro cultural y racial, uniforme. Sin embargo, si visitamo hoy la Ciudad de México, por ejemplo, y prestamos atención a acentos y perfiles descubriremos que a nuestro alrededor hay bangladesís, venezolanos, kenyanos, europeos, cubanos, coreanos… Con ellos convivirán, trabajarán y competirán los nuevos egresados mexicanos en un ámbito inédito de multiculturalidad. La tolerancia, la apertura y la escucha del otro serán esenciales para sobrevivir laboralmente sin caer en chauvinismos envejecidos y actitudes intolerantes.

Y aquellos que estudien maestrías y doctorados en alta gerencia o alta dirección gubernamental con la esperanza de perpetuar las estructuras de poder y de autoridad piramidales tan enraizadas en la relaciones laborales en México se encontrarán con una sorpresa. Desde hace años, en las grandes empresas de Europa y en Estados Unidos, se han venido ensayando nuevas estructuras de liderazgo y autoridad que, necesariamente, se irán infiltrando en nuestra cultura laboral. No más jefes absolutos, tiránicos o ausentes, sino líderes demócratas, relaciones de equidad, grupos de trabajo con responsabilidades compartidas. A esto se tendrán que preparar también nuestros egresados, a abandonar la dependencia a la figura mítica y protectora del superior y a asumir, con creatividad, liderazgos compartidos.

empleabilidad 15

Mucho ha cambiado desde 1950 en el mundo laboral mundial y mexicano. El panorama puede resultar atemorizante o, como nunca antes, un espacio nuevo para la autoexigencia y para la creatividad. La complejidad es, el último análisis, oportunidad. Oportunidad y responsabilidad.

Si bien el pasado determina en gran medida el modo de enfrentarnos a las competencias laborales, es el futuro el que debe acaparar toda nuestra atención en términos de capacitación y especialización ¿Qué hacemos hoy para enfrentar el mañana? Es necesario anticiparnos a los cambios. Los jóvenes de hoy no deben permanecer impávidos, pues de ocurrir así, seguramente padecerán los mismos “males” que las generaciones anteriores. Lo mismo sucede con los estudiantes que dudan al elegir una carrera universitaria. Más que nunca se requiere de un análisis muy cuidadoso de la futura trayectoria académica, debe ser una combinación perfecta entre nuestras inclinaciones profesionales y las posibilidades de acción. No podemos mantenernos al margen de los avances tecnológicos y de las nuevas tendencias de administración del capital humano. Estamos, irremediablemente, obligados a comprar un boleto en el tren de la modernidad, si es que no queremos quedarnos varados en la estación.

8 cosas que todo trabajador debe saber sobre el reparto de utilidades

Entre los meses de mayo y junio, las empresas deben pagar a sus trabajadores el reparto anual de actividades

El reparto de utilidades es un derecho constitucional de los trabajadores mexicanos y una obligación para las empresas o personas físicas con empleados. Este derecho otorga a los trabajadores la posibilidad de recibir una parte de las utilidades generadas en la empresa donde laboran, es decir, un pago por su participación laboral que equivale al 10% de las ganancias obtenidas durante ese año.

Una vez realizada la declaración anual de impuestos ante las autoridades fiscales, las empresas de nuestro país tienen la obligación de pagar a sus empleados la denominada Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), conocida popularmente como “reparto de utilidades”.

El reparto de utilidades es un beneficio para los trabajadores que opera como una retribución por su tiempo y esfuerzos dedicados al crecimiento de la empresa para la que trabajan. Además de ser una obligación para las empresas, el reparto de utilidades funciona como un fuerte motivador para los empleados.

De acuerdo a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), se estima que para este 2017 sean al menos 16 millones de trabajadores los que cobren esta prestación. Si trabajas en México, te compartimos algunos puntos que debes tener en cuenta para saber si puedes reclamar este derecho:

7 cosas que todo trabajador debe saber sobre el reparto de utilidades

1- Tienen derecho a utilidades todos los trabajadores de planta, trabajadores eventuales, ex trabajadores, trabajadores de confianza, trabajadores que se encuentran en el establecimiento de una empresa y trabajadores por subcontratación o outsourcing.

2- Los trabajadores sin derecho a utilidades son los directores, administradores y gerentes generales; trabajadores independientes; trabajadores eventuales con menos de 60 días trabajados en el año; socios y accionistas; profesionales que trabajen por honorarios, trabajadores domésticos; propietarios o copropietarias de una negociación.

3- Aquellos trabajadores que cuenta con el derecho de recibir este beneficio no pueden renunciar a él. El pago del mismo se hace en efectivo y la empresa no puede abonarlo a través de vales, premios, ni otros beneficios.

4- El monto de utilidades a pagar se determina en dos partes, una mitad de las utilidades se calculan por los días trabajados y la otra mitad depende del salario de cada trabajador.

5- La obligación del pago de utilidades se genera, para las empresas, desde el 1 de abril al 30 de mayo. Para las personas físicas, del 1 de mayo al 29 de junio.

6- Los trabajadores y también los ex trabajadores tienen un plazo de un año para cobrar sus utilidades a partir de la fecha límite de entrega.

7-  En el caso de que la empresa o jefe se niegue a realizar el pago o no lo haga en tiempo y forma, el trabajador puede denunciar la irregularidad y reclamar su derecho ante las autoridades de la Inspección de trabajo a través del correo inspeccionfederal@stps.gob.mx indicando su nombre, actividad y dirección de la empresa, o consultar por teléfono al 01 (55) 3000 27 00 extensiones 65388 o 65338.

 

(Fuente: Universia México)

La antigüedad de los trabajadores en las contrataciones por tiempo determinado

Un tema muy recurrente en las empresas, es la duda de como computar la antigüedad de sus trabajadores cuando han laborado en diversos periodos en contratos por tiempo determinado.

 

Recientemente nuestro Poder Judicial Federal interpretó que en primera instancia se computa la antigüedad efectivamente trabajada en cada uno de los diversos contratos por tiempo determinado, es decir sólo lo que realmente se laboró. Pero tienen que conservarse los contratos y demás documentos laborales que demuestren esta circunstancia.

 

Si así lo hacemos, esto provocaría que si el trabajador sostiene que la relación de trabajo fue indefinida y continua, el trabajador tendría que demostrar en juicio la continuidad de la relación de trabajo para que la antigüedad se compute de esta forma.

 

Por lo que es indispensable para el patrón contar con los documentos laborales firmados y en orden.

 

Esto lo ponemos ver en la siguiente tesis:

 

Tesis: V.3o.C.T.3 L (10a.) Semanario Judicial de la Federación Décima Época 2014152 4 de 11039 Tribunales Colegiados de Circuito Publicación: viernes 28 de abril de 2017 10:32 h Ubicada en ublicación semanal TESIS AISLADAS (Tesis Aislada (Laboral)) ANTIGÜEDAD DE TRABAJADORES TEMPORALES. SI EL PATRÓN DEMUESTRA QUE EL TRABAJADOR LABORÓ POR DETERMINADOS PERIODOS, Y NO DE MANERA ININTERRUMPIDA, CORRESPONDE A ÉSTE LA CARGA DE PROBAR LA SUBSISTENCIA DE LA RELACIÓN LABORAL DURANTE LOS INTERVALOS QUE MEDIARON ENTRE EL FIN DE UNA CONTRATACIÓN Y EL INICIO DE LA SUBSECUENTE. Conforme a los artículos 784, fracciones I, II y VII y 804, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo, corresponde al patrón demostrar el tiempo en que el trabajador laboró a su servicio, es decir, el lapso efectivo que acumuló en la prestación de su actividad laboral. Sin embargo, ello es aplicable cuando el conflicto versa sobre los términos de una relación laboral, cuya existencia es reconocida por las partes, pero no cuando aquél niega lisa y llanamente la existencia del contrato, pues no se le puede imponer la carga de probar hechos negativos. En ese orden de ideas, cuando el trabajador afirma haber laborado

 

ininterrumpidamente, pero la patronal niega ese hecho y para acreditar dicho extremo ofrece diversos contratos temporales de trabajo, no opera la carga de la prueba prevista en el artículo 784 citado, y se traslada al obrero para que demuestre la subsistencia de la relación laboral durante los intervalos que mediaron entre el fin de una contratación y el inicio de la subsecuente. Lo anterior, pues la carga de la prueba del patrón se agota al probar su afirmación vertida en el sentido de que, opuesto a lo señalado por el trabajador, éste laboró interrumpidamente, sin llegar al extremo de probar hechos negativos, como lo es la inexistencia de la relación laboral en periodos desconocidos por la patronal. En todo caso, corresponderá al actor probar que, además de los contratos temporales exhibidos por el patrón, existen otros que no fueron revelados en la contestación de demanda, o bien, que después de concluida la vigencia de aquéllos, continuó laborando.

 

 

¿CÓMO RESCINDIR A UN TRABAJADOR DE CONFIANZA POR PÉRDIDA DE LA CONFIANZA?

 

Un trabajador de confianza, es normalmente aquél que desempeña determinadas labores propias de la actividad del patrón como son: Dirección, inspección, vigilancia, fiscalización o trabajos personales del patrón y que no está en el sindicato de los demás trabajadores.

 

Precisamente, por estas actividades que son inherentes a las funciones del patrón, éste le tiene que tener confianza para encomendarle tales funciones. Ya que si no le tuviera confianza no se las encomendaría.

 

Por lo tanto si surge algo en el desarrollo de la relación laboral que haga que el patrón desconfíe de su trabajador al cual le tenía confianza, la ley federal del trabajo permite que el patrón pueda rescindir si su responsabilidad la relación de trabajo por una perdida justificada de la confianza.

 

Nuestros tribunales federales han interpretado cuando se entiende que existe una perdida justificada de la confianza de un trabajador de tal categoría y establece una sería de exigencia mínimas para así considerarlo.

 

Tales exigencias, en el aviso de rescisión son las siguientes:

 

  1. Que se especifiquen la razón o razones por las cuales el patrón perdió la confianza en el trabajador.
  2. Que se enuncien con claridad los datos objetivos en que se apoya la decisión, Pino Suárez No. 280 Col. Centro Santiago de Querétaro, Qro. TEL (442) 216-9966

 

  1. Esto para cumplir con la finalidad de que el trabajador conozca el motivo por el cual se le perdió la confianza y se pueda defender.

 

La pérdida de la confianza debe ser razonable a la luz de los datos objetivos que son hechos que se puedan probar y a partir de los cuales se sustenten la opinión del patrón de que se le perdió la confianza al trabajador.

 

Lo que se tiene que probar no es una falta de probidad y honradez, esas son otras causales de rescisión, sino la perdida justificada de la confianza, conlleve o no una falta de probidad y honradez el hecho en que se funda ésta pérdida.

 

La finalidad de esta circunstancia es facilitar al patrón la designación y remoción del personal que, debido a la naturaleza de sus funciones, requiera depositar en él una confianza plena.

 

Esta interpretación se contiene en la siguiente tesis:

 

Tesis: V.3o.C.T.4 L (10a.) Semanario Judicial de la Federación Décima Época 2014154 5 de 11039 Tribunales Colegiados de Circuito Publicación: viernes 28 de abril de 2017 10:32 h Ubicada en publicación semanal TESIS AISLADAS(Tesis Aislada (Laboral)) AVISO DE RESCISIÓN DE LA RELACIÓN LABORAL DE TRABAJADORES DE CONFIANZA. EXIGENCIAS MÍNIMAS PARA CONSIDERARLO LEGAL, CUANDO SE BASA EN LA CAUSAL PREVISTA EN EL ARTÍCULO 185 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

Para que el aviso de rescisión de la relación laboral sustentado en el artículo 185 de la Ley Federal del Trabajo se considere legal, es suficiente que en él se especifiquen la razón o razones por las cuales el patrón perdió la confianza en el trabajador, así como los datos objetivos en que se apoya la decisión, pues la finalidad de dicho aviso es que el trabajador conozca el motivo por el cual se le perdió la confianza, para poder controvertir únicamente su razonabilidad, a la luz de los datos objetivos en que se sustente la opinión del patrón. Esto es, el trabajador puede alegar que es irrazonable el motivo por el cual se le perdió la confianza, o bien, que no existen datos objetivos que den sustento a dicho motivo, sin cuestionar si la conducta que se le atribuye y que originó la pérdida de confianza actualiza una falta de probidad u honradez, ya que esto es una cuestión de orden exclusivamente subjetivo, propia de las causales de rescisión previstas en el numeral 47 de la citada ley aplicables a los trabajadores de base. Considerar lo contrario, equipararía la causa de rescisión establecida en el aludido artículo 185, con la diversa prevista en el numeral 47, fracción II, al exigir que el patrón acredite, además de los datos objetivos en que apoya la pérdida de la confianza, la falta de probidad u honradez del trabajador; en contravención a la intención del legislador, consistente en facilitar al patrón la designación y remoción del personal que, debido a la naturaleza de sus funciones, requiera depositar en él una confianza plena. Por tanto, si la empresa demandada perdió la confianza en el trabajador, quien ocupa el puesto de asesor jurídico, bajo el argumento de Av. Pino Suárez No. 280 Col. Centro Santiago de Querétaro, Qro. TEL (442) 216-9966

 

que, en su opinión, la representó deficientemente en un juicio y basa su dicho en el dato objetivo de que fue condenada a pagar una cantidad considerable de dinero; basta que en el aviso se establezcan tales hechos para que se posibilite una defensa por el trabajador, limitada a los aspectos señalados, debido a la causal de rescisión especial en que sustenta el despido.

Por: Exau Conrado Piña Tasabia