Perder tiempo en cinco maneras sin darte cuenta

¿Al final del día tienes los proyectos más importantes que atender? Si es así, tienes un problema de prioridades por perder tiempo. Afortunadamente, esto puede resolverse con la categorización de tu tiempo.

No importa si eres un joven con trabajo temporal o un CEO con experiencia, la pérdida de tiempo es común. Los desperdicios de tiempo cada 30 minutos, equivalen a perder más de la mitad del día, de acuerdo con datos recientes en Estados Unidos.

Si eres como la mayoría de los empleados y en este momento estás pensando que no pierdes el tiempo, esto se debe a que no lo haces deliberadamente. Por desgracia, la mayoría de las formas de desaprovechar tus minutos están disimuladas.

Incluso podrías perder horas sin siquiera darte cuenta. ¿Cuál es la solución? Poner atención y rastrea las raíces del tiempo que pierdes para corregir de estas conductas.

Cinco maneras que te hacen perder tiempo y cómo combatirlo.

Los rituales

Todos tenemos rituales en la oficina, pequeñas rutinas que hacemos todos los días, algunas de las cuales son productivas, pero, la mayoría no lo son. Es posible que circules por el garrafón de agua o la cafetera, tengas una pequeña charla durante los primeros 15 minutos del día, o leas las noticias durante 20 minutos.

Aunque no siempre nos hace perder tiempo, el peligro aquí viene en no ser consciente del lapso que pasa. Los seres humanos tendemos a olvidar repeticiones individuales de las rutinas a largo plazo (por ejemplo, a veces no recuerdas de manera abierta cómo elegiste el camino conducido a casa desde el trabajo), lo que significa que estás gastando el tiempo haciendo rituales sin darte cuenta de lo que está haciendo. Tomar descansos y leer las noticias no son necesariamente cosas malas, pero puede poner un freno a la productividad total.

Las distracciones

Las distracciones son una causa importante de perder tiempo y esto está bien documentado. La mayoría de la gente se sienten atraídas por las distracciones obvias y superficiales en medio de un proyecto. Por ejemplo, se podría revisar Facebook en lugar de trabajar o ir de compras en línea entre las tareas.

Estos son fáciles de identificar, pero difícil de superar. Por lo general, desconectarse de Internet (o fuente) y tener una buena programación de tiempo para estas actividades, son buenas estrategias. Sin embargo, es probable que sufras de distracciones que no reconoces como contestar correos electrónicos que constantemente puede retrasar toda tu planeación en la oficina.

Comunicación

La comunicación es necesaria y, en un mundo ideal, eficiente. Los comunicadores más eficientes pueden usar cosas como mensajes de correo electrónico, reuniones y llamadas telefónicas para mejorar realmente su productividad. Sin embargo, para la mayoría de nosotros, estos medios pueden llegar a hacernos desaprovechar el día.

¿Cuántas veces has recibido un correo electrónico largo que pasó varios párrafos explicando una idea muy simple? ¿A cuántas reuniones has asistido que no eran necesarias en primer lugar? Si te enfocas en una comunicación más eficiente, encontrarás más tiempo que puedes ocupar de manera productiva.

La negativa a adaptarse

Las personas tienen diferentes razones para negarse a adaptarse. A algunos les gusta su nicho y el ritmo y no se sienten cómodos con cambiar.

Otros son perfeccionistas que evitan cambiar sus puntos de vista o enfoques cuando las circunstancias cambian. En cualquier caso, negarse a adaptar su estilo de trabajo resulta muy caro en términos de tiempo dedicado.

Por ejemplo, si de pronto aumenta la información que un cliente requiere para un trabajo, es mejor detenerse y reajustar la estrategia que seguir con un plan establecido y querer forzarlo en el nuevo requerimiento. Solo terminarías teniendo que repetir el trabajo cuando el cliente rechace el producto ofrecido. O como decía mi abuela: “El flojo trabaja dos veces”.

Trabajar en prioridades equivocadas

Digamos que has logrado identificar y conquistar todos los puntos que te quitan tiempo que he mencionado hasta ahora. Estás trabajando en tareas que necesitan 100% de tu atención, sin contar las pausas, que son realmente importantes para ser productivo.

¿Seguro que no estás perdiendo el tiempo haciendo el tipo equivocado de trabajo? ¿Te estás enterrando a ti mismo en las tareas sin importancia, sólo para darte cuenta al final del día todavía tienes los proyectos más urgentes que atender? Si es así, tienes un problema de prioridades. Afortunadamente, esto puede resolverse y trabajando a través de tus pendientes por orden de importancia.

Debes optimizar tu tiempo y aceptar que desperdiciarlo te quita la misma cantidad de segundo que si te enfocaras a hacer algo productivo. Una vez qué áreas clave de tu horario de trabajo requieren mejoras, deberás eliminar o mejorar los espacios desperdiciados. Esto no significa que serás perfecto en la gestión de tu horario, pero estará más cerca de tu ideal.

 

(Fuente: Entrepreneur)

Contraoferta: 5 cosas que debes considerar al aceptar o rechazar una

Por Ángeles Madrigal.

La contraoferta es una práctica recurrente en las empresas para retener al talento. Esto sucede cuando un empleado ha recibido una oferta laboral o busca nuevos horizontes.

Ante la dificultad para encontrar talento con capacidades y habilidades puntuales, las empresas tienden a recurrir a la contraoferta. El objetivo es persuadir y retener a sus colaboradores más valiosos. Cada vez se vuelve más común esta estrategia dentro del mundo laboral. No obstante, si no es manejada de forma adecuada puede llegar a ser contraproducente e incluso peligrosa.

¿Qué es una contraoferta?

Podemos definir este término como aquella práctica en la que las organizaciones caen, ante el temor de perder a un importante colaborador cuando éste anuncia que se va porque tiene una oferta de empleo en la mesa. Esta estrategia de retención ha sido ejercida por al menos 80% de las empresas con las que he tenido contacto; y su popularidad continúa en aumento.

En un intento por rescatar dicha relación laboral, las empresas hacen uso de diversos tipos de contraoferta. El más común es el incremento del salario, donde se busca igualar la oferta que el candidato tiene. Asimismo, también puede plantearse una disminución en cuanto a responsabilidades, o incluso, hasta un cambio de puesto. Esto último puede estar relacionado con promesas a futuro que la compañía puede realizar al colaborador, lo cual desde mi opinión es peligroso. Cuando un candidato tiene claro que se va y lo externa, pueden hacerle una propuesta con deadline para persuadirlo. Pero el problema radica en que la empresa no sabe si podrá cumplirla. Le dan un paliativo: asignarle un par de personas más al equipo, o algo pequeño que lo haga sentir mejor.

No obstante, y basándome en la realidad, muy pocas veces he visto que se concrete lo que el ejecutivo deseaba. Cabe aclarar que, en muchos de los casos, no se trata de una mala jugada por parte de la compañía. Lo que ocurre es que nadie puede afirmar con precisión en qué tiempo algo sucederá. Las organizaciones están cambiando y transformándose muy rápido y hay ocasiones en las que no se presentan las circunstancias en el tiempo estimado. Lo perjudicial de esta situación es que aquel colaborador que decidió quedarse ante una promesa tentadora, al no verla cristalizada, se vuelve desconfiado. Con el paso del tiempo, en un promedio de seis meses, busca nuevamente otras oportunidades y termina yéndose. Definitivamente ante una promesa no cumplida la relación se fractura y nada vuelve a ser igual.

¿Por qué se van los colaboradores?

Hoy en día uno de los principales motivos de salida de un ejecutivo es el líder. Este puede marcar la gran diferencia. Un jefe que no confía en su gente, que es explosivo y que no permite que sus colaboradores se desarrollen, puede ser causa suficiente para que alguien se desvincule de la compañía. Otro factor determinante es la falta de objetivos claros. Es decir, que no se tenga claridad sobre el rumbo de la empresa. Se da cuando ya no se tienen retos o que no se siente la misma y pasión por los proyectos. Otra razón de abandono de empleo es cuando la organización pierde su esencia, por la cual el ejecutivo estaba entregado.

Esto puede presentarse ya sea por cambios internos a nivel management. O bien, por modificaciones drásticas en el ADN de la compañía, lo cual genera incertidumbre y puede terminar con la compatibilidad existente entre empleado y organización. Últimamente esto suele ocurrir mucho, pues las compañías están cambiando exponencialmente y el ejecutivo termina quedando en medio de toda esta drástica renovación con severa confusión.

Estrategia, ¿positiva o negativa?

Es complicado decir que se trata de una práctica, porque depende mucho de las circunstancias de la empresa. Poniéndome del lado de ambas perspectivas, quien retiene lo hace porque se trata de una persona clave, y cuya salida va a representar pérdida de dinero. Es alguien con un rol estratégico importante, o que posee información confidencial de la compañía, por lo que esta práctica se vuelve razonable. Mientras que, el que decide quedarse lo hace, muchas veces, respondiendo a un alto grado de engagement con la organización.

Asimismo, hay que tener claro que en esta estrategia nadie suele ganar. Aunque el ejecutivo se quede, la impresión de “por qué me estás valorando hasta ahora”, se hace presente, generando incomodidad en la relación. Por otro lado, la empresa, que utiliza estas estrategias, experimenta una sensación de desconfianza en cuanto al compromiso del colaborador. En concreto, la contraoferta es una práctica que, si no es manejada de forma adecuada, puede llegar a ser contraproducente.

Las compañías deben tener mucho cuidado de no volverlo algo común. Pueden caer en la táctica de que los mismos colaboradores anuncien su supuesto retiro sólo con el propósito de obtener una mejora laboral. Esta es precisamente la parte de cuidado.

Si yo fuera director de Recursos Humanos de alguna compañía, cuidaría mucho el llevar a cabo esta estrategia de manera discreta y puntual. Recurriría a ella siempre y cuando fuese un caso donde realmente me quitara el sueño que dicha persona se fuera; definitivamente tendría que ser un puesto difícilmente sustituible. De igual forma, se debe evitar que se genere un mensaje equivocado, “para que me den algo más tengo que poner en la mesa que me quiero ir”.

Refresquemos la memoria

Antes de aceptar o rechazar una contraoferta, el colaborador deberá recordar las razones que le hicieron buscar una propuesta laboral. Una vez que haya refrescado la memoria, es importante que se pregunte algunas cosas.

El principal cuestionamiento es, ¿por qué hasta ahora? Por qué hasta este momento se le autorizó el aumento de sueldo, o se le mejoraron las condiciones laborales.

El segundo punto a contemplar es ¿lo que realmente le están ofreciendo se iguala a las nuevas ofertas? En mi experiencia, he observado que cuando una persona está iniciando un proceso en otra compañía, tiene claras sus expectativas; entonces, al aceptar una contraoferta se debe analizar si la propuesta cumple con sus intereses personales. Es importante también evaluar si se trata de una cuestión de zona de confort o de algo emocional, como un alto engagement con el líder, lo que lo mueve a aceptar la contraoferta.

Y tercero, debe plantearse si esta contraoferta lo acerca o lo aleja de su visión de carrera a largo plazo.

Cinco consejos:

Enfrentarse a una contraoferta no es sencillo para el colaborador. Los sentimientos de duda y miedo están latentes en todo momento, y pueden hacer tambalear cualquier decisión. Es por ello que, a continuación, comparto cinco consejos para aquellos que se estén enfrentando a esta seductora práctica:

 

  • Visualiza y ten clara tu visión de carrera. Ten claro que la postura que tomes sea la correcta, recuerda que no hay decisión buena ni mala. Lo único, es que debes ser muy agudo y aprovechar esta oportunidad para re-edificar tu plan de carrera y visión profesional a largo plazo.
  • Analiza las oportunidades que tienes en ambos lados. Identifica los pros y contras de las dos alternativas que ahora tienes enfrente y ve cuál te aleja o te separa más de tu visión de vida. Date la oportunidad de hacer un análisis, puede ser un FODA, donde veas todos los aspectos desde una visión 360, y no te dejes llevar sólo por la realidad o una presión familiar o social.
  • Identifica cuál es tu pasión. Evalúa con qué compañía sientes que puedes desarrollarte más y volver a sentir esa pasión y adrenalina por hacer las cosas.
  • Cerciórate de tu decisión. Revisa que no esté ligada a una zona de confort o miedo. Cualquier cambio genera incertidumbre, pero no por eso vamos a detenernos.
  • Respétate y sé profesional. Sea cual sea la decisión que tomes, respétala y mantente. Sé muy profesional en cerrar tu otra alternativa laboral.

 

Como podemos ver, la contraoferta es una práctica delicada. No existen reglas, ya que cada contexto en el que se presenta es diferente. Mi consejo final sería que las empresas realicen previamente un análisis profundo. Esto con el fin de determinar si en realidad es indispensable ejercer esta estrategia de retención. No abusemos, pues las consecuencias pueden ser perjudiciales para ambas partes.

Por último, si el ejecutivo decide irse, mi sugerencia es que siempre se retire de la mejor manera. Hay que ser muy profesionales en la salida, y el tener un plan de entrega-transferencia como apoyo, nos va a permitir dejar el área lo más sana posible. Evitemos que nuestra reputación profesional se vea afectada por una mala salida.

 

(Fuente: Alto Nivel)

5 trucos para tener dinero

Te compartimos algunos secretos que probablemente no estés aplicando ahora. Pero que sin duda te ayudarán a ahorrar tu dinero de una manera útil y fácil.

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16 cambios mentales para tener una vida más feliz, rica y exitosa

Los optimistas ven oportunidades que son invisibles a los pesimistas.

 

Todos estamos buscando ese elixir exclusivo que nos ayudará a incrementar nuestra riqueza, tener éxito y vivir una vida de felicidad y paz. ¿Quién no quisiera encontrar la forma de tenerlo todo?

Parte de la razón por la que todas esas cosas son difíciles de lograr es que nunca definimos realmente cuál es nuestro propósito en la vida. No nos conocemos realmente, así que no terminamos de entender lo que nos hace felices. Y realmente no queremos hacer el trabajo duro para llegar ahí.

No hay una fórmula mágica para hacer que todas estas cosas sucedan, pero si estás dispuesto a abrir tu mente y a dedicarle tiempo y esfuerzo puedes lograr casi cualquier cosa. Aquí hay 16 formas en las que puedes obtener éxito, riqueza y felicidad para vivir tu mejor vida.

  1. Visualiza la vida que quieres

Pregúntate a ti mismo si estás construyendo tu vida de forma que te haga feliz. Y si no lo estás haciendo, ¿a qué se debe? ¿Qué te está deteniendo? Es momento de hacerte responsable de tu vida. Todo lo que logres o no logres es resultado de tu actitud, comportamiento y hábitos. Piensa en cómo se vería tu vida ideal con lujo de detalles. Deja de poner pretextos y empieza a visualizar lo que quieres.

  1. Deja fuera lo que no es importante

Deja de intentarlo todo. Mejor empieza a recortar las cosas que no son importantes, las cosas que te distraen y que te agobian de manera innecesaria y te roban tiempo. Estas cosas están evitando que logres tus objetivos.

No permitas que tu mente se enlode con proyectos o cosas por hacer que no te importan realmente. Pregúntate a ti mismo por lo que te preocupa. ¿Qué te hace sentir mal? ¿En qué estás desperdiciando tu tiempo? Deja fuera las cosas que estén dañando tu cuerpo, mente o corazón.

  1. Enfócate en lo importante

Para ser feliz y exitoso en la vida primero tienes que decidir lo que quieres y luego, ir por ello. Elige un puñado de cosas que valores y que quieras que sean el punto focal de tu vida.

¿Qué es lo que realmente te importa? ¿Qué compromisos son los más importantes? Necesitas desarrollar una visión clara de cuáles son los objetivos más importantes de tu vida, lo que quieres lograr y luego enfocarte en esas cosas hasta que las obtengas.

  1. Da rienda suelta a tu fuerza interior

Para darte cuenta de cuál es tu verdadero potencial, debes entender todo lo que eres, todos tus talentos y habilidades, todas tus fallas y vulnerabilidades. Debes dar rienda suelta a tu fuerza interior. Es momento de abrir las cortinas y ver qué es lo que te ha estado deteniendo. Necesitas reconocer tu temple interno.

Tienes más fortaleza, coraje y resistencia de la que crees. Date cuenta de que eres capaz de muchas más cosas. Deja de permitir que el miedo tome las decisiones y siéntete cómodo en tu propia piel.

  1. Ponte en acción y construye tu autoestima

Cuando se trata de ser exitoso y construir riqueza, la auto confianza puede estar más relacionada con tu habilidad para prosperar que cualquier otra cosa, incluso más que tus capacidades. Y una de las mejores formas de construir tu autoestima es poniéndote en acción.

Deja de intentar ser perfecto, sólo sigue avanzando. Incluso si fracasas, eventualmente tendrás éxito si sigues avanzando. La clave es hacer ajustes y ponerte en acción de manera consistente. Todo ese trabajo duro crea autoestima que te ayuda a mantener tu impulso.

  1. Despégate de las malas situaciones

Demasiadas veces nos permitimos engancharnos en malas situaciones o nos ahogamos en negatividad. Nos atoramos en la vida y no sabemos cómo liberarnos para perseguir nuestros sueños.

Para encontrar la felicidad en la vida tienes que aprender a enfrentar tus miedos y empezar a hacer cambios. Puedes empezar con un pequeño paso en la dirección correcta. Si puedes sacar tu fuerza interior, logras impulsarte y lograr hasta lo imposible.

  1. Recibe las gratificaciones tardías

Instintivamente queremos evitar el dolor y buscar el placer, pero para tener éxito, crear riqueza y ser felices necesitamos aceptar la incomodidad a corto plazo para trabajar en nuestros objetivos a largo plazo. Debemos entrenarnos a nosotros mismos para recibir las gratificaciones tardías para lograr las cosas que realmente queremos en la vida.

Todos los objetivos importantes en la vida como ahorrar dinero, crear relaciones, construir una carrera y mantener nuestra salud requieren una gratificación tardía. Aprende a ver el cuadro completo antes de hacer algo de lo que después puedas arrepentirte.

  1. Crece más allá de ti mismo

Nunca vas a ser exitoso, rico y feliz si vives una vida aburrida, simple y carente de inspiración. Si quieres vivir una vida extraordinaria tienes que aprender a ponerte a ti mismo en situaciones incómodas y raras.

Necesitas salir de tu zona de confort y abrirle la puerta a lo desconocido. Las nuevas experiencias y el hecho de exponerte a ti mismo de formas inesperadas te darán información valiosa. Tendrás que aprender a confiar en ti mismo, esto te permitirá crecer más allá de tus limitaciones auto impuestas.

  1. Sé compasivo con los demás (y contigo mismo)

Mostrar compasión a otros significa mostrar que te importa y ser amable con los que son menos afortunados que tú. Significa ser sensible, tolerante, amable y generoso con los que te rodean.

Los estudios demuestran que los que dan a los demás tienen niveles de felicidad más altos y tienden a tener una mejor salud. Esto también puede ayudarte a crear vínculos y a construir relaciones con los demás, aumentando tu autoestima. Cuando practicas la compasión y la generosidad con otros, también te estás recordando ser amable contigo mismo y esto crea la expectativa de que los demás lo serán también.

  1. Construye habilidades sociales

La habilidad para conectar e influir en otros es básica para el éxito, incluso para encontrar trabajos bien pagados y para construir relaciones significativas. Las habilidades sociales, incluyendo ser capaz de comunicarte claramente y de relacionarte con otros, son extremadamente valiosas en el campo laboral.

Los puestos competitivos y bien pagados, todos ponen las habilidades interpersonales al inicio de la lista… Es una de esas cosas que requiere que un humano se involucre y que no pueden ser automatizadas. Si tienes problemas con las habilidades interpersonales, hay formas de mejorar esas destrezas y de desarrollar tu inteligencia emocional.

  1. Enfócate en el viaje

El viaje hacia lograr tus objetivos puede ser tan importante como el hecho de lograrlos. Sí, tus objetivos son cruciales, pero no subestimes la importancia del viaje en sí mismo y de todo lo que aprenderás en el camino. Puede ser que tus objetivos cambien, porque puede ser que tú cambies.

Y eso está bien, de hecho, puede esperarse. Pero la vida no trata sólo de llegar al final, si no nos perderíamos todo lo bueno que hay en medio. La felicidad y la satisfacción vienen de vivir una vida que tenga significado para ti, en cada paso del camino. Recuerda disfrutar el momento y valorar los recuerdos que vas haciendo.

  1. Invierte en ti mismo

Esto no sólo significa gastar dinero mejorando tu educación o aumentando tus habilidades profesionales, aunque todo eso es importante también. Invertir en ti mismo también significa darte el tiempo de mejorar y de permitirte crecer como persona.

Date tiempo para soñar despierto, para crear hábitos saludables y cuidarte. Aprende algo nuevo, algo loco o interesante que siempre hayas querido aprender pero que nunca te diste el tiempo. Date la oportunidad de ser bueno contigo mismo.

  1. Deja de compararte con los demás

Está en nuestra naturaleza humana evaluarnos, para ver cómo somos en relación con los demás. Pero usar a los otros como medida nos llevará a tener una baja autoestima, sentimientos de envidia y a no valorarnos.

Nunca serás mejor que los demás en todos los sentidos, y compararte constantemente no te ayudará a lograr tus objetivos, sino que puede desmotivarte. Mejor busca lo que quieres lograr y enfócate en convertirte en la mejor versión de ti mismo.

  1. Trabaja para aprender

La gente rica y feliz hace del aprendizaje una prioridad, por encima de trabajar por dinero. Si siempre estás trabajando para mejorar tus habilidades, aumentar tu conocimiento y profundizar en tu entendimiento, estarás cien por ciento comprometido con lo que estás haciendo.

Serás más productivo y más exitoso y tu mente se mantendrá estimulada y flexible. Asegúrate de enfocarte en aprender por el simple hecho de tener más valor, así tu conocimiento puede aplicarse, y no sólo enfocarte en lo que es entretenido.

  1. Practica la gratitud

Pasar algunos minutos al día practicando la gratitud puede aumentar tus sentimientos de bienestar, felicidad y resiliencia ante el estrés. También ha demostrado ayudarte a ser más eficiente en el trabajo, aumentando tus capacidades para tomar decisiones y tu productividad.

La gratitud nutre la fortaleza mental durante los momentos difíciles y te ayuda a apreciar y a tener relaciones más profundas. Puedes practicar la gratitud tomándote unos minutos para notar y reflexionar sobre las cosas que agradeces en tu vida.

  1. Haz que sea divertido

Encuentra pequeñas formas de hacer que la vida sea divertida todos los días. Usa una camiseta divertida. Habla con gente que no conoces. Come en un lugar diferente. Pero más allá de eso, encuentra formas de sorprenderte, a ti y a los demás. Di sí a las cosas a las que normalmente dirías que no.

Deja de preocuparte por las cosas que no puedes cambiar y deja hacer que todo sea serio o solemne. La vida nunca será perfecta, pero puede ser muy divertida. Aprende a vivir al máximo y date la oportunidad de florecer.

(Fuente: Entrepreneur)

El período de prueba en un trabajo

Las apariencias engañan. ¿Cuántas veces has pensado haber pasado un período de prueba en la empresa que postulas? Y resulta que algo paso y no quedaste. ¿Sabes qué es y si es obligatorio? Leer más

15 estrategias para fomentar el trabajo en equipo

Daniel Colombo

Master Coach especializado en CEOs, alta gerencia, profesionales y equipos de trabajo.

 

Las empresas y organizaciones de todo tipo solamente pueden crecer a través del trabajo en equipo. Esta sinergia bien conducida produje un resultado virtuoso no sólo para la compañía, sino que enriquece desde adentro a cada colaborador, aprendiendo del proceso, entendiendo las diferencias, flexibilizando paradigmas y ayudando a cambiar creencias limitantes.

Cuando el desafío es fomentar el espíritu de equipo es fundamental delinear un plan sólido, consistente y sostenido para que se puedan visualizar los resultados. Los esfuerzos aislados no generan la pregnancia e impacto necesarios, por eso muchas iniciativas fracasan.

Si necesitas desarrollar un equipo cohesionado, con alta motivación, enfocados en los resultados y, a la vez, en el bienestar dentro de la organización y fuera de ella, estas quince estrategias pueden ayudarte. Hay que eslabonarlas, como si fuese una cadena fuerte, íntegra y consistente para que, paso a paso, se construya la transformación que necesitan:

  1. Mejora la comunicación

Se suele dar mucha importancia a la imagen pública de un proyecto o empresa; sin embargo, se descuida la interna, que es la salvia que los nutre. Diseña un plan donde la mejora del diálogo y todas las instancias sea tan potente que nadie diga “yo no me enteré” y todos pasen a expresar “estoy orgulloso de ser parte”.

  1. Sostener instancias de feedback

Esta es una herramienta fundamental para retroalimentar cada momento con devoluciones que permitan la mejora continua. Recuerda que feedback no es sólo hablar, sino que se ratifica mediante los pequeños gestos cotidianos.

  1. Mentoreo interno

Está demostrado que lo que se practica se aprende mejor. Busca aquellas personas con más experiencia en un campo y diseña un programa para inducir a otros, y viceversa. Promueve el intercambio entre generaciones, y verás cómo muchos de los problemas de brechas se van encaminando.

  1. Conoce los problemas y encauza soluciones

Los líderes y responsables necesitan sentarse arriba de las dificultades, y ser los facilitadores. En la práctica, muchos suelen ser “complicadores” de las cosas. Este cambio de actitud es decisivo.

  1. Pide opiniones

Otro problema organizacional frecuente es considerar que el pedir opiniones sobre temas cruciales está mal visto, porque algunos pueden pensar que pierden poder o que mostrarán su desconocimiento. Nada más alejado: esta actitud de apertura para entender y aprender refuerza el espíritu del líder, y se transmite capilarmente a toda la empresa.

  1. Cuenta con espacios de reflexión

El hacer en el trabajo es fundamental; sin embargo, es importante incorporar espacios para pensar. Module segmentos por equipos, todos juntos, y por líneas de conducción, dedicados específicamente a desarrollar herramientas de auto análisis organizacional que, una vez aprendidas, pueden ser auto facilitadas. A la vez, ayudarás a cada colaborador para que las incorpore en su vida.

  1. Crea proyectos especiales

Pocas cosas hay tan motivantes como invitar a salir de la rutina. Desarrolla equipos con personas de distintas áreas en pos de un objetivo concreto; establece un tiempo y una meta, y brinda tu apoyo para que lo lleven adelante. Observa cómo aumenta su motivación.

  1. Conecta a las personas con su verdadera pasión

Muchos recursos humanos pueden estar desmotivados por no hallar su lugar dentro del proyecto. Bucea, dialoga y mira profundo para ver qué los entusiasma. Conecta esa pasión con lo que están haciendo en el trabajo, y verás cómo solucionas varios problemas al mismo tiempo.

  1. Programa capacitaciones de habilidades blandas

Dentro del programa de formación, las organizaciones de hoy necesitan reforzar las habilidades que se rigen más por el hemisferio derecho del cerebro (como la comunicación, empatía, propósito, misión, visión, valores). Lo ideal es balancear el entrenamiento entre lo duro y lo blando, para generar una experiencia más completa en cada colaborador.

  1. Realiza un programa de coaching grupal

La formación de líderes internos es decisiva para las empresas que quieren ser sostenibles en el tiempo. Trabaja con un coach profesional y que tenga al menos diez años de experiencia. Hay cientos de dinámicas organizacionales de alta efectividad para implementar.

  1. Desarrolla herramientas de medición

Sin importar el tamaño de tu organización, la medición de resultados es esencial para saber dónde están parados. Además, permite cuantificar incluso lo intangible llevándolo a parámetros claros para saber cómo orientar las inversiones de desarrollo de los equipos.

  1. Reconoce los logros

Algo tan sencillo y dejado de lado es tomarse el tiempo para reconocer el esfuerzo y el mérito. Acércate a los colaboradores, dialoga, felicítalos en público; ten gestos simbólicos, ya que aumentarán sensiblemente la autoestima de las personas.

  1. Afianza los desafíos

Plantearse grandes metas es estratégico como parte de guiar y conducir equipos. Siempre es mejor tener un sueño grande, y bajarlo a pequeños pasos consecutivos para conquistarlos. De paso, enseñas a cada persona cómo puede lograr en su vida lo que se propone aplicando el mismo método.

  1. Establece metas y dales seguimiento

Relacionado con lo anterior, como líder debes dar seguimiento no sólo a lo que delegas, sino a las metas que se han propuesto como equipo. Mantén reuniones cortas y efectivas; evita la dispersión; reconduce la energía cuando se desvía y vuelve al foco una y otra vez.

  1. Detecta los agentes de cambio

En todo equipo hay personas que brillan con luz propia. Son los agentes de cambio que no necesitan de un título en su tarjeta personal para mantenerse motivados. Trabaja con ellos en forma especial; conduce esa energía constructiva y anímalos a proyectarla hacia el resto. Piensa en estas personas en términos de presente y de futuro para formar el cuadro de líderes que pueden surgir desde dentro, y así, generar un círculo virtuoso interno que dará aún más fuerza a tu empresa.

 

(Fuente: Entrepreneur)

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6 consejos de Daniel Servitje para ser un líder del mañana

Daniel Servitje, presidente y Director General de Grupo Bimbo, da 6 consejos a los jóvenes universitarios sobre el liderazgo que deben ejercer.

 

Daniel Servitje es el hombre que ha convertido a Bimbo en la panificadora más grande del mundo. Comenzó a trabajar en la empresa de su padre cuando era estudiante de preparatoria y, en 1997, asumió la Dirección General, pero nadie le ha regalado nada.

Frente a 210 jóvenes, durante la presentación de la quinta generación del programa Líderes del Mañana, del Tecnológico de Monterrey, el empresario sonríe y se entusiasma frente a una nueva generación de universitarios.

El empresario mexicano ha asumido distintas posiciones en la organización y se robustecido académicamente dentro y fuera de México. Él es el hombre que ha salido a conquistar el mundo de la mano del osito Bimbo.

La empresa que empezó como una pequeña panadería familiar, hoy tiene presencia en 32 países de América Latina, Europa, Asia y África.

El heredero de la tradición panificadora se emociona frente a una generación hambrienta por emprender y les comparte 6 consejos de liderazgo que lo ayudaron a forjar una de las empresas mexicanas más grandes del mundo.

  1. Siempre confíen en ustedes mismos

Daniel Servitje motiva a los jóvenes a confiar en su capacidad y nunca echarse para atrás, sin importar si se encuentran intimidados o se sienten superados por las circunstancias.

Para ilustrar esto, el CEO de Bimbo narra que, cuando estudió en Stanford, era una minoría frente a alumnos de todo el mundo altamente competitivos. Sin embargo, en vez de verse como menos, comprendió que podía aportar perspectivas diferentes a las de los demás y así enriquecer la experiencia educativa de su generación entera.

“Tengan confianza en ustedes mismos, en quiénes son. Hagan nuevos amigos, levanten la mano en clase, compartan sus experiencias y expongan con orgullo sus puntos de vista”, dice.

  1. Aprovechen al máximo las oportunidades

Contar con educación universitaria es una oportunidad a la que no todos los mexicanos tienen acceso. De acuerdo con la OCDE, solo el 17% de las personas entre 25 y 64 años logran tener estudios universitarios.

Por ello, Daniel Servitje recomienda a los jóvenes no solo ir a la escuela a estudiar, sino formar parte de los debates sobre los asuntos públicos del país y participar en las actividades culturales y deportivas.

“Aprovechen todas las opciones para formar su cuerpo, su mente y su espíritu. Expandan su mente, sus redes y sus capacidades. Así, podrán ejercer un liderazgo más humano”, dice.

  1. Nunca dejen de ser curiosos

La gente curiosa, asegura Servitje, es a la que le gusta conocer cosas nuevas: la que pregunta, la que se relaciona, se interesa por los demás. Pero, en un mundo en el que cada vez estamos más ensimismados en la pantalla de nuestros dispositivos, a veces olvidamos levantar la mirada y observar el mundo.

“La universidad me cambió mucho: me hizo ver cuáles eran mis verdaderas ambiciones y me ayudó a clasificar las metas personales y profesionales que quería lograr en la vida. Si tienen curiosidad, estoy seguro de que la universidad les va a revelar mucho de ustedes mismos y les va a permitir expandir sus horizontes”, narra.

  1. La ética y los valores son lo más importante

“Ser líder no significa nada más tener las mejores calificaciones, ni que los feliciten los profesores, o que se gradúen y se conviertan en emprendedores muy exitosos. Ser líder es mucho más que eso porquela base del liderazgo efectivo es la ética”, dice Daniel Servitje.

De acuerdo con Servitje, la falta de liderazgo ético es una de las carencias más importantes del país y, si queremos un país honesto, es necesario promover la confianza y la integridad en todo momento.

“El liderazgo parte del actuar de acuerdo con los valores que uno tiene y no desviarse de ellos: exige ser congruente entre lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace”, dice.

  1. Retribuyan a la sociedad

Servitje recomienda a los jóvenes multiplicar por 10 todo lo que reciban pues tienen un deber con la sociedad por todos aquellos que no tuvieron las mismas oportunidades.

“Hoy recibirán mucho, pero el día de mañana van a retribuir a la sociedad por las oportunidades recibidas. Tengan un sentido de gratitud y compromiso con su familia, con su institución y con este gran país que es México”, dice.

  1. No pierdan el piso

De acuerdo con Daniel Servitje, los jóvenes deben sentirse orgullosos y agradecidos con la vida por la oportunidad de estudiar y, por ello, deben mantener los pies en la Tierra y predicar con el ejemplo.

El hombre que ha convertido a Bimbo en una empresa global recuerda los pasos que ha dado y da un último consejo. “Si algo he aprendido estos años es que la gente puede escuchar tus palabras y convencerse de tus ideas, pero lo que mueve sus corazones es que te vean haciendo las cosas. Ese es el poder del ejemplo de todo líder”.

 

(Fuente: Alto Nivel)

5 pasos para que la tecnología no sea enemiga de la productividad

El mexicano pasa 8.1 horas conectado a internet, incluyendo las horas de productividad en la oficina. ¿Es posible evitar distracciones?

 

La dependencia hacia los gadgets no es un padecimiento de casos excepcionales, sino de rutinas de mayorías: revisar el WhatsApp al despertar o renovar el estado en Facebook antes del desayuno es, para buena parte de los mexicanos, el resumen mañanero de un día cualquiera.

El estudio más reciente de la Asociación de Internet.MX develó cifras de las que ya no hay retorno: el mexicano pasa 8.1 horas conectado a la red diariamente.

Es decir, gasta más tiempo en la web que en cualquier otra cosa, y esto último incluye, normalmente, las horas de productividad en la oficina.

Las empresas se preguntan: ¿cómo no sentirse relegado por el smartphone y las redes sociales?

Ante un comportamiento que no parece que vaya a disminuir sino, por el contrario, seguirá incrementando como lo ha hecho en los últimos años, la pregunta real debe ser: ¿cuál es el papel de los empleadores para equilibrar ese tiempo, sin que afecte los resultados de productividad de los empleados?

“Tenemos que entender que las nuevas generaciones crecieron, se formaron y se seguirán desarrollando en un contexto tecnológico. La facilidad de acceso a herramientas, a información, contenidos y demás es parte de esa formación natural”, advierte Sebastián Ramírez, director general de Laboral 360°.

Para diseñar una estrategia en torno a este comportamiento digital, los departamentos de Recursos Humanos deben tomar en cuenta los principales indicadores que rodean a la conectividad, como el hecho de que el 74% de los usuarios mexicanos de Internet se conecta desde dispositivos móviles y que, en promedio, los millennials pasan tres horas al día en sus redes sociales.

“Tenemos que enfocarnos en los objetivos que tiene cada persona en su respectivo puesto. Hay que preocuparnos, como empresarios, por la transformación de las dinámicas de cada uno de esos puestos y en cómo identificar a la tecnología como una herramienta y no como distractor”, lanza Ramírez, en entrevista con Alto Nivel durante su más reciente participación en Expo Capital Humano.

La responsabilidad de un cambio positivo para que la tecnología no se vuelva el peor enemigo de la productividad debe llegar, en primera instancia, por parte de las empresas y no de los individuos, puntualizó el especialista.

Ramírez comparte algunos consejos que permitirán a las organizaciones avanzar del brazo de los millennials y las tecnologías, para que las empresas también puedan dar ese siguiente paso en el entendimiento de las necesidades de las nuevas generaciones.

  1. Evitar prohibiciones

Las nuevas generaciones crecieron con la tecnología, así que irrumpir en ese comportamiento a través de medidas coercitivas, como la prohibición o el castigo por pasar tiempo en redes sociales, por ejemplo, son un pésimo inicio. Este tipo de soluciones –que no solucionan nada– generan conflictos innecesarios, dividen al equipo y crean en el empleado la sensación de incomprensión y poca receptividad por parte de sus mandos superiores.

  1. Dar sentido a cada puesto

Las nuevas generaciones también buscan crear impacto desde su puesto de trabajo, y este es un factor importante para disminuir el tiempo de distracción. “Cuando un trabajo tiene sentido para un empleado, cuando los objetivos son claros, hay una evaluación constante y retroalimentación, así como un jefe que se convierte en guía y mentor, entonces el tiempo de distracción va disminuyendo, porque el empleado le da prioridad a su actividad productiva, busca metas y desarrollo personal y profesional”, asegura Ramírez.

  1. Adaptar la cultura de trabajo

Las nuevas generaciones no se entusiasman demasiado con horarios de 9 a 6. “Los gerentes, directores de empresa y mandos medios, debemos ser los primeros en sensibilizar a la organización sobre esta nueva cultura de trabajo. Es una oportunidad para generar modelos más flexibles, desde su forma de contratarlos hasta en el esquema de pago”, señala el especialista. De igual forma, aquí caben las modalidades de trabajo remoto, como freelance y home office, con las cuales se puede aprovechar esa conectividad y movilidad inherente en la tecnología.

  1. Probar nuevas formas de pago

Ramírez comparte que, desde su compañía, han partido de análisis de nuevos comportamientos para poner en práctica programas piloto de nuevas formas de pago. Trabajo desde casa, jornadas desde cinco horas y pagos por hora son parte de una nueva fórmula que podría expandirse en las organizaciones en los próximos años.

  1. Cambiar el chip en toda la empresa

Estos cambios no podrán darse si la organización no participa en su conjunto. Se trata de una transformación lineal que empieza con los directivos, y tiene en el departamento de Recursos Humanos a su eje principal. “Todos los mandos medios deben comprometerse con estos cambios y poner en práctica estas adecuaciones. Hay que apoyar y generar compromisos claros para las nuevas generaciones, así como implementar los recursos de la empresa y toda esa tecnología disponible para ir en el mismo sentido y con la misma dinámica”, final(zó el experto.

 

(Fuente: Alto Nivel)

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