Aquí te proponemos algunos tips de temas variados enfocados a mejorar la productividad organizacional; en poco tiempo infórmate de mucho más que puede ayudar a crecer tu quehacer laboral y empresarial.

5 trucos para vencer la procrastinación

¿Te sientes incapaz de iniciar los proyectos que te has propuesto? Estas estrategias te ayudarán a comenzar de nuevo.

Entre los retos más difíciles que enfrentamos los empresarios se encuentra nuestra renuencia a dar el primer paso en un proyecto, y después, el hecho de que solemos arrastrar las cosas demasiado tiempo. La falta de motivación puede dejarnos atrapados y hacernos sentir incapaces de iniciar los proyectos que nos hemos propuesto… ya ni siquiera hablemos de terminarlos.

La procrastinación o el aplazamiento de pendientes nos es familiar a todos. En mis 10 años como empresario, los últimos tres años he estado trabajando desde una computadora portátil y viajando por el mundo con mi familia, he reunido cinco estrategias simples para mantenerme enfocado y hacer el trabajo necesario para que mi negocio crezca.

  1. Haz una sola cosa

Una de las principales causas de la procrastinación es que las tareas grandes parecen abrumadoras. Para evitar esto, divide las tareas grandes en partes más pequeñas y manejables, y concéntrate en una a la vez.

Tal como escribió Gary Keller en su libro The One Thing (La única cosa): aquellos que se concentran en una sola cosa son quienes avanzan en este mundo. Si queremos evitar sentirnos abrumados, debemos dividir nuestros objetivos y proyectos. Sin importar qué tan grande sea un proyecto, éste siempre puede dividirse en partes más pequeñas que nos permitan comenzar a trabajar en una secuencia lógica.

  1. Fija plazos

Los plazos, ya sean autoimpuestos o establecidos por clientes o socios, nos comprometen a finalizar las tareas. Una meta fija siempre hace que el trabajo sea más fácil de terminar. Cuando no tenemos una fecha de entrega definida, las tareas suelen ser menos concretas en nuestras mentes. Esta falta de claridad es una gran aliada de la distracción.

Para los creativos y emprendedores, los plazos suelen tener una connotación negativa. Muchos incluso los evitan a toda costa. Sin embargo, nada puede ser peor que evadirlos. “La inspiración más grande es una fecha límite”, explica Nolan Bushnell, fundador de Atari Corporation y de Chuck E. Cheese Pizza.

  1. “Terminado” es mejor que “perfecto”

Buscar la perfección ha significado la muerte de muchas ideas brillantes, libros, productos y negocios. Es fundamental que nos esforcemos siempre por dar lo mejor, pero como emprendedores, también debemos entregar resultados. Trabaja para terminar 80% de tus tareas, y después esfuérzate en mejorarlas.

Entre más tiempo miremos una página en blanco o una pizarra, más difícil será aterrizar una tarea en nuestra mente. Entre más tiempo nos tardemos en comenzar, nuestro diálogo interno nos boicoteará con mayor fuerza. Y, si esto sucede, será más difícil completar una tarea.

  1. Toma un paseo sin pensar

Esto puede parecer contraproducente, pero está demostrado que dejar de darle vueltas a un asunto puede ayudar a completarlo más rápido. Según numerosos estudios, las personas tienden a desempeñarse mejor mentalmente después de realizar ejercicio ligero. Sin embargo, estos beneficios tienden a disminuir cuando la actividad es intensa.

A veces, lo más productivo que puedes hacer es dejar tu escritorio, salir y simplemente caminar. Camina y deja que tu mente descanse sin pensar en los pendientes. Darle vueltas a una sola idea puede causar ansiedad y hacerte sentir agobiado. Por el contrario, tomar un descanso te permitirá romper el círculo vicioso de la procrastinación y acercarte a tus metas. El simple acto de caminar sin pensar le permitirá a tu mente subconsciente procesar las ideas claramente.

  1. Ponte a trabajar

Stephen King es uno de los autores más exitosos de nuestro tiempo, y también uno de los que más trabaja. Dice: “los aficionados se sientan y esperan a que les llegue la inspiración; el resto de nosotros, simplemente nos levantamos y vamos a trabajar”.

Sin importar cuántos consejos, trucos o tips encuentres para superar la procrastinación, todos ellos terminarán cuando te sientes y te dispongas a terminar tu trabajo.

¿Estás listo para dar el primer paso?

 

 

(Fuente: Entrepreneur)

5 hábitos que mejorarán tu cerebro en 2018

Si tu energía, concentración y cansancio influyeron negativamente en tu desempeño del 2017. Te decimos los hábitos que puedes adoptar para que ya no suceda y que ayudarán a tu cerebro en 2018.

Tu ánimo decae al pensar que no todos tus proyectos se concluyeron, la frustración de un año “bueno” no te llena del todo y dejaste a medias algunas tareas que en enero te cargaban de energía y emoción, ¿has pensado la verdadera razón?.

La falta de motivación para realizar lo que nos proponemos no necesariamente tiene que ser emocional, también es física. El cerebro es la principal máquina que nos hace trabajar, esforzarnos, pensar y ejecutar nuestras tareas diarias. ¿Qué tal lo trataste este año?

Realiza estos hábitos este 2018 para que tu cerebro permanezca alerta, creativo, racional y sano:

1.- Cambia tus hábitos alimenticios

Comer bien no solo hará que te veas mejor, también que tu cuerpo y sus órganos funcionen mejor (sí, también el cerebro).

Comienza cambiando el café por el té verde. El café puede darte energía unos momentos y después vuelves a sentirte cansado. El té verde contiene menos cafeína y tiene antioxidantes, los cuales ayudan a proteger las células cerebrales.

Te recomendamos incluir en tu dieta aceite de oliva, pescado azul, almendras, nueces y verduras. ¡Alimentos que ayudan el crecimiento celular y evitan deterioros cognitivos!

2.- 20 minutos de movimiento al día

El cerebro no solo necesita una buena alimentación y descanso, también es importante el ejercicio para evitar el deterioro cognitivo. La actividad física aumenta el flujo sanguíneo en todo el cuerpo y el cerebro.

¿La época navideña te deprime? el ejercicio tiene el mismo efecto en el cerebro que una pequeña dosis de antidepresivos y disminuye las hormonas del estrés. ¡Motívate, atrévete y actívate!

3.- Rétate y sal de tu zona de confort

El cerebro necesita de estímulos y desafíos constantes para no deteriorarse. Mantenerte motivado también implica realizar cosas distintas y fuera de rutina.

Aprender un nuevo idioma o un instrumento musical es la mejor manera de obligar a tu cerebro a renovarse y desarrollar nuevas conexiones. Cambia de rutina, toma distintos caminos al trabajo, sal a diferentes lugares los fines de semana, todo ayuda a que tu perspectiva de la vida cambie.

4.- Duerme siempre que puedas (en serio)

El cerebro necesita descansar para renovarse diariamente. Mientras dormirnos, nuestro sistema limpia al cerebro de neurotoxinas y eso provoca que en las mañanas te sientas descansado y listo para un nuevo día.

Como ya sabes, lo recomendable son de 7 a 8 horas al día, pero también tomar siestas ayuda a que tu cuerpo y cerebro descansen para volver a cargar energías.

5.- Mantener una vida social activa

Se dice que las personas ermitañas o aisladas de la sociedad, tienen un deterioro del cerebro mayor al de las personas sociales.

Mantener una vida social activa con amigos y familiares es muy importante pero también lo es el conocer gente nueva. Además de ayudarte con Networking, conocer personas te ayudará a ampliar tus conocimientos. ¡Sal y diviértete!

(Fuente: OCC Mundial)

10 libros para emprender y hacer negocios en 2018

Los libros son grandes consejeros y guías para los emprendedores; especialmente cuando están escritos por líderes y empresarios que han recorrido largos y diversos caminos hacia el éxito, dejando detrás de cada palabra impresa grandes enseñanzas y valiosos secretos.

El próximo año comienza a dibujarse ante nuestras perspectivas con muchos retos y nuevos obstáculos, pero podemos comenzarlo con el pie derecho poniendo bajo nuestro brazo las lecciones de varios expertos.

En Alto Nivel te compartimos los mejores libros de negocios y emprendimiento que nos dejó este año, que podrán ayudarte a identificar oportunidades y a desarrollar tus fortalezas como empresario este 2018.

Originales – Adam Grant (Cómo los inconformes mueven al mundo)

Ya lo decía Albert Einstein hace años, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, pero ¿cómo romper con el ciclo del deber ser y de lo que, como productos y miembros de una sociedad, hemos situado en nuestro imaginario como lo normal y correcto?

En Originales, Adam Grant, nos incita a innovar y a atrevernos, haciendo a un lado los prejuicios y el miedo al fracaso, mientras explora momentos decisivos y disruptivos en la historia de empresas y proyectos en los que una buena idea, a pesar de ir en contra de lo establecido, cambió sus rumbos.

Autopsia de una empresa creativa – Mario F. Retana

Muchas empresas de la industria musical, de producción, diseño, arquitectura o comunicación se han extinguido como estrellas fugaces en el cielo tras cumplir un ciclo en el que no lograron establecerse financieramente.

En Autopsia de una empresa creativa, Mario F. Retana se dio a la tarea de analizar durante cinco años la actividad de más de cien empresas del sector creativo, realizando un estudio profundo de los procesos económicos de éstas. Como resultado, el autor te ofrece las herramientas para materializar tu sueño sin hacer de lado el aspecto económico y financiero de la industria creativa, resumiendo las cualidades y aciertos de  aquellas que sobrevivieron contra aquellas que se esfumaron tras no generar los ingresos requeridos.

Titanes – Tim Ferriss

Tim Ferriss, famoso por su podcast The Tim Ferriss Show, en el que ha entrevistado a más de 200 personalidades, reúne en este libro los consejos de Titanes de los negocios entre los que se encuentran Tony Robbins, Chris Sacca, Malcolm Gladwell y Arnold Schwarzenegger recopilando las rutinas, técnicas y comportamientos que los llevaron a sobresalir del resto, demostrando que los pequeños detalles hacen la diferencia.

Nunca te pares – Phil Knight

Jamás estará de más seguir los pasos que recorrió un líder empresario cuya marca se ha convertido en un referente universal.  Phil Knight, creador de la marca mundialmente conocida, Nike, narra a lo largo de esta biografía la historia detrás de su icónica empresa de calzado deportivo  que comenzó con tan sólo 50 dólares y que actualmente factura más de 30 mil millones al año.

En Nunca te pares, Knight comparte las experiencias, dificultades y aprendizajes que atravesó para crear una de las marcas más reconocidas de la actualidad.

The upstars – Brad Stone

Después del boom de grandes empresas como Uber y Airbnb, este libro se convierte en una lectura indispensable para aquellos empresarios que anhelan cambiar las reglas bajo las cuales funcionan los negocios tradicionales.

Si bien la transformación ya está sucediendo alrededor del mundo, aún es momento de subirse a la ola y en este libro, Brad Stone, por medio de consejos prácticos e inspiradores, motiva al lector y empresario a potencializar sus ideas y monetizarlas.

Principles – Ray Dalio

Incluso Bill Gates ha elogiado este libro en el que Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, se propone, según sus propias palabras, ayudar al empresario a conseguir lo que realmente quiere, impulsándolo a pensar por sí mismo y sobre todo a tomar decisiones a partir de la verdad y de nuestros objetivos.

A lo largo de Principles, Dalio, brinda una guía para el directivo en la que lo colmará de consejos que van desde la contratación, evaluación y entrenamiento del personal, hasta el manejo de tus expectativas como líder de una gran maquinaria y la capacidad para identificar y solucionar problemas.

Real Artists Don’t Starve – Jeff Goins

Si eres un pintor, un escritor o un emprendedor que está comenzando su empresa y te preguntas cómo sobrevivir mientras echas a andar tu sueño, en este libro descubrirás 12 estrategias para hacer dinero del arte que creas y en general de tu trabajo.

Los creativos de cualquier tipo encontrarán en este libro una guía hacia el éxito y aunque a momentos el libro de Goins podría llegar a parecer un texto bastante idealista, lo cierto es que reúne consejos prácticos y eficaces para monetizar tus ideas.

Hug your haters – Jay Baer

En una era en la que gran parte de la interacción empresa- cliente, sucede vía online, aprender a canalizar la retroalimentación de tus usuarios se convierte en una herramienta, e incluso un arma, de vital importancia.

Si bien no podemos controlar o censurar a los famosos “haters” que despotrican en redes sociales respecto a nuestro producto, servicio o empresa; según Baer, sí podemos transformar los reclamos de un cliente en un número positivo para nuestra empresa y convertir a los desertores en voceros fehacientes de tu marca. ¿Cómo? Bastante sencillo: respondiendo a sus quejas.

Y es que, si hay algo que molesta a un usuario más que la falla en el servicio o producto que adquirió, es sentirse ignorado.

¿Eres Imprescindible? – Seth Godin

Todos formamos parte de una sociedad en la que los bienes materiales no son el único, ni el principal, bien intercambiable ya que gracias a, y también por culpa de,  las herramientas digitales de las que disponemos, los individuos nos hemos convertido en un producto más de la industria y de los negocios.

En este libro Seth Godin, te proporcionará una guía para identificar y destacar tus capacidades en pos de distinguirte del resto y convertirte en un elemento imprescindible, sacándole el mejor provecho a tu conocimiento y experiencia.

Superjefes – Sydney Finkelstein

Aunque existen muchos jefes, todos sabemos que en realidad hay muy pocos que llegan a cumplir en plenitud con lo que el título exige; desde administración, don de mando, experiencia y conocimiento, hasta carisma y liderazgo, entre muchas otras cosas.  Sin embargo, sólo un líder de verdad reconoce la importancia de mantener a su alrededor un buen equipo de colaboradores.

En Superjefes, Finkelstein revela a través de ejemplos puntuales qué ha distinguido a directivos que han destacado a través de innovadoras formas de inspirar y provocar a quienes los rodean.

(Fuente: Alto Nivel)

Cómo ser CEO y padre de familia sin morir en el intento

Tener un negocio propio es bastante similar a tener un hijo: se requiere disponibilidad a toda hora, mucha atención y cuidado, tener un equipo de personas en las cuales confiar.

Tener un negocio propio es bastante similar a tener un hijo: se requiere disponibilidad a toda hora, mucha atención y cuidado, tener un equipo de personas en las cuales confiar, paciencia para afrontar los retos y convertirlos en aprendizajes, pero siempre que sea con amor, traerán felicidad, orgullo y buenos momentos.

Sin embargo, cuando ambas situaciones se presentan al mismo tiempo no siempre es fácil mantener el balance y muchas personas encuentran complicado manejar el tiempo para dar lo mejor a su bebé, a su negocio y encontrar espacios para ellos mismos.

De acuerdo a la experiencia del CEO de Viajala, Thomas Allier, todo lo anterior es posible, con paciencia, determinación y mucha organización. Estos son los 7 consejos que Allier da para mantener el equilibrio entre ser un padre entregado y un empresario exitoso:

1. Piensa en que el momento importa

Pensar en la crianza de un bebé será mucho más difícil si tu empresa apenas está en una etapa inicial. Para los emprendedores, tanto hombres como mujeres, fundar una empresa significa hacer sacrificios de tiempo y dinero. Renunciar a un empleo estable para dedicarse de lleno al negocio, es el caso de la gran mayoría que se arriesga a emprender, y al principio no siempre es posible igualar los ingresos de una empresa en fase inicial a los de  un salario anterior.

Aunque nunca habrá un momento “perfecto” para tener un bebé, si hay unos más convenientes que otros. Tener que proveer para una empresa en fase inicial y para un bebé al mismo tiempo, puede ser una carga muy pesada. Es preferible contar con un negocio ya estable al momento de tomar la decisión de iniciar una familia.

2. Ten un plan eficiente

Saber y entender bien tus planes de emprendimiento a futuro es fundamental al tomar la decisión de tener hijos. Si planeas tener hijos con una pareja, debes tener en cuenta que hoy en día, tanto hombres como mujeres, quieren estar abiertos a formar una familia, pero también a seguir involucrados en el crecimiento de sus carreras. Habla con tu pareja y discutan los planes de ambos a nivel personal y profesional. Si los dos quieren seguir involucrados en sus carreras después de estrenarse como padres, deben pensar en las opciones que tienen para poder cumplir con ambas responsabilidades, como por ejemplo, más horas de trabajo desde casa.

Tener un negocio propio es bastante similar a tener un hijo: se requiere disponibilidad a toda hora, mucha atención y cuidado, tener un equipo de personas en las cuales confiar, paciencia para afrontar los retos y convertirlos en aprendizajes, pero siempre que sea con amor, traerán felicidad, orgullo y buenos momentos.

Sin embargo, cuando ambas situaciones se presentan al mismo tiempo no siempre es fácil mantener el balance y muchas personas encuentran complicado manejar el tiempo para dar lo mejor a su bebé, a su negocio y encontrar espacios para ellos mismos.De acuerdo a la experiencia del CEO de Viajala, Thomas Allier, todo lo anterior es posible, con paciencia, determinación y mucha organización. Estos son los 7 consejos que Allier da para mantener el equilibrio entre ser un padre entregado y un empresario exitoso:

1. Piensa en que el momento importa

Pensar en la crianza de un bebé será mucho más difícil si tu empresa apenas está en una etapa inicial. Para los emprendedores, tanto hombres como mujeres, fundar una empresa significa hacer sacrificios de tiempo y dinero. Renunciar a un empleo estable para dedicarse de lleno al negocio, es el caso de la gran mayoría que se arriesga a emprender, y al principio no siempre es posible igualar los ingresos de una empresa en fase inicial a los de  un salario anterior.

Aunque nunca habrá un momento “perfecto” para tener un bebé, si hay unos más convenientes que otros. Tener que proveer para una empresa en fase inicial y para un bebé al mismo tiempo, puede ser una carga muy pesada. Es preferible contar con un negocio ya estable al momento de tomar la decisión de iniciar una familia.

2. Ten un plan eficiente

Saber y entender bien tus planes de emprendimiento a futuro es fundamental al tomar la decisión de tener hijos. Si planeas tener hijos con una pareja, debes tener en cuenta que hoy en día, tanto hombres como mujeres, quieren estar abiertos a formar una familia, pero también a seguir involucrados en el crecimiento de sus carreras. Habla con tu pareja y discutan los planes de ambos a nivel personal y profesional. Si los dos quieren seguir involucrados en sus carreras después de estrenarse como padres, deben pensar en las opciones que tienen para poder cumplir con ambas responsabilidades, como por ejemplo, más horas de trabajo desde casa.

Recuerda que sea cual sea tu situación sentimental, en la actualidad ya no se trata solo de “ayudar” al otro, sino de dividir de forma clara y equitativa las funciones y el tiempo de ambos, para que así puedan aportar a la crianza y cuidado del bebé y a sus proyectos profesionales.

3. Procrastina menos

Parte de la clave del éxito para que tu negocio siga a flote y creciendo, es que realmente dediques los horarios de trabajar al trabajo. Haz todo lo posible por aumentar tu productividad en la oficina, como por ejemplo, evitando largas reuniones y comités, o designando un momento especial del día para revisar y responder correos. Busca una persona de confianza o un lugar con excelentes recomendaciones si necesitas ayuda para cuidar a tus hijos durante el día y así puedas concentrarte en las horas de trabajo.

4. Acepta las imperfecciones

Sheryl Sandberg, COO de Facebook escribió una vez: “Hecho es mejor que perfecto”. Dale prioridad a hacer las cosas y no pierdas tiempo idealizando cómo quieres exactamente que resulten. Al tener un negocio y a la vez un bebé, se deben hacer pequeños sacrificios y tomar decisiones, que tal vez no sean lo esperado, pero son efectivas. Por ejemplo, delegar el cuidado de tu bebé a alguien más por unas horas al día, tiene sus pro y sus contra.

A muchos padres de familia les critican este tipo de decisiones, pero si estás determinado a seguir trabajando por tu negocio y sientes que esta es la mejor solución, sigue tu instinto. Todo es cuestión de saber adaptarse, de aprender que dar mejores resultados para tu familia y de ignorar a quienes juzgan tus decisiones.

5. Deja el trabajo en la oficina

Intentar cuidar de tu empresa mientras debes cuidar a tu bebé solo logrará que hagas dos trabajos mal hechos. Intenta dejar todos los pendientes del día listos antes de salir, o deja listas de cosas urgentes para primera hora de la mañana siguiente. Cuando estés en casa, apaga el computador, y dedica tiempo a estar en familia y a ti mismo.

6. Pide ayuda cuando lo necesites

Que en algunos momentos sientas que no tienes idea de cómo continuar administrando tu negocio y criando a un bebé, es completamente normal. Ambas cosas requieren de mucho trabajo, y puede ser abrumador tener tanto que hacer. No intentes ignorar esa sensación y tratar de hacer todo por tu cuenta. Pide ayuda sin miedo a tus familiares, a tu pareja o a tus amigos si necesitas consejos o apoyo, y no temas delegar funciones en el trabajo o, si tienes la posibilidad, contratar más personal para aligerar un poco tu carga laboral.

7. Piensa en tus empleados

Si tienes empleados en tu empresa, sé flexible con los que tengan hijos, permitiéndoles horarios más prácticos para ellos o más tiempo de trabajo desde casa. Empresas como Patagonia, ofrecen una guardería dentro de las oficinas para que los empleados puedan estar tranquilos durante las horas de trabajo y almorzar con sus hijos o verlos durante los tiempos de descanso.

El fundador, Yvon Chouinard, afirma que no es algo muy caro de implementar y que disminuyó notablemente la inasistencia de sus empleados. Aunque no es algo fácil de implementar para una empresa muy pequeña, es un gran ejemplo de una buena práctica empresarial para tener en cuenta.

(Fuente: Alto Nivel)

¿Tienes fatiga mental? 5 pasos para relajarte y cambiar el chip

¿Son las 11:00 de la mañana y ya te sientes como si hubieras corrido un maratón? Lo preocupante es que solo te paraste por un café y esa ha sido tu mayor actividad física del día… Lo tuyo es fatiga mental, bueno también lo mío y lo de todos.

Muchas veces nuestra fatiga está más relacionada con nuestra mente que con nuestro cuerpo. Te lo digo yo que soy mamá de tiempo completo y también trabajo de forma independiente. Estudios han demostrado que el cuerpo puede soportar jornadas exhaustivas y aún así mantenerse con energía, pero si se trata de la mente la historia es muy diferente.

Una vez que somos presas de la fatiga mental, corremos el riesgo de perder claridad, motivación, llegar a nuestro límite y tirar la toalla. Es por eso que es tan importante prestar atención a las señales de cansancio que nos manda la mente.

Falta de objetividad y creatividad, irritabilidad, sensibilidad excesiva, ansiedad, tristeza profunda, pesimismo: son solo algunos de los posibles síntomas, pero el fondo va mucho más allá.

Empecemos por entender ¿qué puede causarnos fatiga mental?

1. La ansiedad por el futuro

Vivir en el futuro resulta muy desgastante y aunque muchos lo ven como un acto inofensivo la realidad es que puede hacernos mucho daño. Especular sobre todo lo malo que puede pasarnos: ¿y si me quedo sin trabajo?, ¿y si ya no me quiere?, ¿y si me enfermo?, ¿y si fracaso?, ¿y si nada de eso pasa y tú ya lo sufriste como si hubiera sucedido?

2. Rencores y resentimientos del pasado

Por tu propio bien, perdona lo que tengas que perdonar y a quien tengas que perdonar (incluyéndote a ti mismo), suelta las cargas que no son necesarias, ya sea porque no son tuyas o porque de nada te servirá llevarlas contigo. Lo único que consigues con eso es mermar tu energía y vivir esclavizado de situaciones que ya no forman parte de tu presente y que te orillan a la autodestrucción que implica el rencor.

3. La falta de aceptación de la realidad, de los demás y de uno mismo

Si eres de los que se resiste a la realidad, pretendes cambiar a las personas que están a tu alrededor y nunca terminas por sentirte pleno con la persona que eres en la actualidad, seguramente vives muy cansado, pues en todo momento estás luchando con las exigencias de tu ego que no para de decirte lo que “tienes” que hacer,  cómo deben de ser las cosas, cómo tienen que actuar los demás para mantenerte contento, amedrentándote para que no bajes la guardia y le demuestres a todo el mundo cuanto vales y nunca te quedes atrás. Agotador de sólo leerlo ¿no crees?

4. No tener metas y un rumbo claro

Decía Nietzsche, “Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a cualquier cómo”. No importan las horas de desvelo, los sacrificios, los errores y fracasos en el camino, siempre y cuando nuestro sentido de vida esté bien claro, de lo contrario todos nuestros esfuerzos serán desperdiciados y sólo nos desgastaremos. Las metas claras y bien definidas nos inyectan energía.

5. Postergar

Uno de los temas que más agota a nuestra mente es la conciencia de que tenemospendientes importantes y urgentes que hemos postergado y que las consecuencias de este retraso serán muy perjudiciales para nosotros. Seguramente has experimentado el placer de tachar actividades en tu lista de pendientes, es como cuando te quitas un zapato muy apretado, tu alma descansa y te sientes liberado.

Las causas anteriores pueden provocarnos una “diarrea de pensamientos”, a través de los cuales estamos merodeando constantemente por todo aquello que hasta el momento no hemos hecho bien, instalados en el papel de víctima por lo que otros nos han hecho, quejándonos de todo y de todos, además de alimentar una visión fatalista del futuro. Se crea un círculo vicioso del que difícilmente podremos salir si mantenemos ese mismo patrón de pensamientos.

¿Cómo cambiar el chip?

1. Sé consciente de que tú no eres tus pensamientos, sino la persona que es capaz de observarlos, siendo así date cuenta de éstos pero no continúes rumiándolos.

2. Regresa a tu aquí y a tu ahora. Suelta las ataduras del pasado y la ansiedad por el futuro. Analiza cuáles de esos pensamientos son irracionales y cuáles sólo existen en tu imaginación. Piensa que nadie tiene la vida comprada y ese futuro que tanto te agobia es incierto. Planea, actúa y prevé, pero nunca olvides que lo único que está en tus manos es el momento presente.

3. Conéctate con tu corporalidad: respirar, meditar, practicar mindfulness o alguna actividad física que te permita adentrarte en las sensaciones de tu cuerpo, tan profundamente que te vuelves uno con lo que estás haciendo y dejas de pensar compulsivamente.

4. Elige tus pensamientos: aunque a veces pareciera que tienen vida propia la realidad es que nosotros somos los únicos capaces y responsables de manejar nuestros pensamientos, nosotros decidimos evocar las experiencias que nos generan dolor o ansiedad y así también decidimos alimentarlas para darles más fuerza o dejarlos pasar para debilitarlos y cambiarlos por otros más funcionales.

5. Ten un proyecto en tu aquí y en tu ahora, objetivos breves a corto plazo que te vayan dando un sentido de logro y te motiven a ir avanzando día con día, paso a paso. Los proyectos demasiado complejos e inmensurables son fuente de ansiedad y frustración, te puedes sentir agotado en la lucha por conseguir lo inalcanzable.

Para finalizar y a modo de resumen me gustaría compartirte algunas máximas que me han ayudado a superar mi propia fatiga mental:

  • El mundo no te debe nada, tu eres responsable de cómo te sientes y actúas.
  • Todo pasará, tanto lo bueno como lo malo
  • En dónde está tu atención están tus resultados
  • Muchos de nuestros problemas solo existen en nuestra imaginación
  • La calidad de tu experiencia es directamente proporcional a la calidad de tus pensamientos
  • Sólo por hoy
  • Exceso de análisis produce parálisis

¿Te sientes identificado con alguna de estas causas? ¿Qué consecuencias crees que te traerá continuar pensando así?

(Fuente: Alto Nivel)

El dinero no hace la felicidad; la liquidez, sí.

Nuestra percepción de bienestar está condicionada por la disponibilidad de recursos inmediatos.

Cuando era joven pensaba que el dinero era lo más importante en la vida; ahora que soy viejo, sé que eso es cierto.

Oscar Wilde

Con frecuencia reflexionamos acerca de la relación que existe entre el dinero y la felicidad. Se discute si la felicidad puede provenir de lo material relacionado con ello.

En el plano académico se trata de un tema que se ha estudiado desde muy diversos enfoques y perspectivas.

En algunos casos se ha medido la relación entre la riqueza de un país (medida en términos de su producto per cápita) y la felicidad promedio que puede medirse en encuestas entre sus habitantes. En otros casos, se ha medido de manera puntual el efecto que tiene el ingreso en la percepción de bienestar y de felicidad.

En este sentido, estudios como “Negative Emotions, Income, and Welfare: Causal Estimates from the PSID”, de David Clingingsmith, encontraron de forma medible una correlación en la que se aprecia que la felicidad aumenta en tanto aumenta el nivel de ingreso, pero que después de cierto nivel de ingreso la relación se debilita y posteriormente desaparece. Dicho de otra manera, el dinero sí produce felicidad, pero después de cierto nivel, muchísimo dinero no garantiza muchísima felicidad.

Mas recientemente, en el estudio “How Your Bank Balance Buys Happiness: The Importance of ‘Cash on Hand’ to Life Satisfaction”, de Ruberton, Gladstone y Lyubomirsky, se analizó y midió la felicidad y bienestar subjetivo declarado a través de encuestas, comparando esos resultados con la información de estados de cuenta en los que se medía de forma puntual la disponibilidad y liquidez de sus recursos que las personas tenían en sus cuentas.

Se trató así de encontrar la relación entre la percepción de felicidad y bienestar, con la disponibilidad de recursos; esto es, con la liquidez disponible.

Ello, analizando el efecto con independencia del nivel de ingreso total, el tipo de inversiones y con el nivel de endeudamiento de las personas.

Se encontró en el análisis, que la riqueza medida exclusivamente por la disposición de recursos líquidos en las cuentas de las personas, tiene una correlación significativa con la percepción positiva que manifestaron acerca de su bienestar financiero y que ésta, a su vez, era un claro predictor del nivel de satisfacción general de las personas.

Los resultados del estudio son además relevantes porque dicho efecto se percibe incluso a diferentes niveles de ingreso y de endeudamiento. Ello implica, por ejemplo, que personas con distintos niveles de ahorro no líquido (por ejemplo, ahorros para el retiro), mostraban similares niveles de percepción de bienestar si eran similares los niveles de recursos líquidos que tenían disponibles.

Ello se explica, en cierta forma, porque como lo muestran distintos estudios de neurociencia, neuropsiquiatría y neuroeconomía, la configuración de la conducta a nivel cerebral lleva a que las personas tengamos una marcada orientación hacia la recompensa y estímulos de corto plazo.

Por ello, considerando el ejemplo anterior, aun teniendo un ahorro patrimonial de largo plazo que de manera objetiva nos dé tranquilidad y una mayor certeza de bienestar económico en el futuro, en el corto plazo nuestra percepción de bienestar está condicionada por la disponibilidad de recursos inmediatos que tenemos y que creemos pueden permitirnos atender mejor nuestras necesidades inmediatas.

Un efecto similar se encontró a diferentes niveles de ingreso total de las personas e incluso de diferentes niveles de endeudamiento. En este último caso en particular, también las diferencias de endeudamiento se perciben más como obligaciones de largo plazo que pesan menos en la percepción de bienestar que los recursos disponibles de inmediato.

Reconocer esta propensión de corto plazo es importante, para balancear adecuadamente las necesidades (y percepción de bienestar) de corto plazo, con las importantísimas necesidades patrimoniales de mediano y largo plazo, las cuales, a la larga, determinarán nuestro bienestar general y financiero en una parte de nuestras vidas.

(El Economista)

Te decimos cuántos trámites necesita tu negocio, según su tamaño

Las empresas en México realizaron 76.5 millones de trámites durante 2016, como pagos o solicitudes de servicios ante autoridades municipales, estatales o federales.

Una empresa mexicana tiene que realizar, en promedio, 19.5 trámites, pagos o solicitudes de servicios; sin embargo, el número de procedimientos regulatorios a los que se debe de someter una unidad económica aumenta conforme a su tamaño.

Las compañías que tienen que realizar más trámites son aquellas de tamaño grande, cerca de 66.7 procedimientos cada año, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas (ENCRIGE).

Las empresas medianas ejecutan 53.8 trámites, mientras que las pequeñas unos 42.4 y las micro empresas requieren alrededor de 18.2 procedimientos regulatorios en un año ante autoridades municipales, estatales o federales.

El sector industrial protagoniza la mayor carga de trámites con 22.8 al año, seguido del sector de servicios con 20.4 y comercio con 18 trámites por año.

Durante 2016, el documento detalla que las unidades económicas del sector privado hicieron 76.5 millones de trámites, pagos o solicitudes de servicios ante autoridades municipales, estatales o federales.

Los costos del cumplimiento de las regulaciones ascienden a 115,700 millones de pesos en total, equivalentes a 0.56% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. ¿Y cuánto le cuesta a cada empresa? Unos 48,871 pesos en promedio.

Empresas, satisfechas con sus pagos

El 76.6% de los representantes de los establecimientos manifestó satisfacción con sus pagos, detalló la encuesta elaborada por la institución que dirige Julio Santaella.

Al interior de esta variable, el alta de trabajadores en el IMSS fue el trámite con el que se mostraron más satisfechos los representantes de las unidades económicas con 80.2%; seguido de las cuotas patronales también ante el IMSS, con 79.2%; y las inscripciones de trabajadores en el Infonavit, con 78.8% de los dueños de empresas satisfechos.

Sobre los trámites con menor nivel de satisfacción aparecieron aquellos en que realizan ante autoridades de seguridad pública, procuración e impartición de justicia.

Con 37.4% de satisfacción los juicios laborales o mercantiles se situaron como uno de los tres trámites con menos confianza, seguido del contacto con autoridades de seguridad públicas, con 25.6%. El inicio o seguimiento de averiguaciones previas o carpetas de investigación con 22.6%, es la actividad regulatoria en la que hay menor satisfacción.

La encuesta que se presentó por primera vez en junio de este año, selecciono a 34,681 empresas para el tamaño de la muestra nacional en un periodo de referencia de enero a diciembre de 2016.

(Fuente: Forbes)

 

 

 

10 razones por las que renuncian los millennials

¿Por qué los miembros de esta generación abandonan pronto sus trabajos? Muchas veces, las empresas tienen la culpa.

Los millennials… esa generación propositiva, actualizada y llena de vida, pero a la vez, tan difícil de retener en un empleo. De acuerdo con una encuesta realizada por Deloitte, las personas nacidas entre 1981 y 1995 conforman 35 por ciento de la fuerza laboral en el mundo y en 10 años conformarán nada menos que el 75.

Estos jóvenes se caracterizan por ser cien por ciento digitales –no imaginan su vida sin Smartphones ni apps–, consumidores informados y exigentes, sociables y colaborativos, autosuficientes, innovadores y creativos. Sí, todo eso en una sola persona. Pero estas mismas cualidades son un arma de doble filo para las empresas: los millennials suelen entregarlo todo, pero su compromiso muchas veces es fugaz. Suelen aburrirse pronto de la rutina y buscan cambiar de aire para sentirse renovados.

Algunas de las compañías más innovadoras y exitosas del mundo, como Google y Hootsuite, son impulsadas por las ideas y el trabajo de millennials. ¿Cómo han conseguido enamorarlos para que se sientan comprometidos a largo plazo?

Para responder esta pregunta, primero es preciso conocer cuáles son las razones principales por las que los miembros de esta generación abandonan un trabajo (sí, las empresas mismas tienen gran parte de la responsabilidad).

Se sienten desmotivados por sus compañeros o jefes

Esa persona que pasa horas viendo videos hace mucho más que ser improductiva: desmotiva enormemente al resto del equipo. Esto es todavía peor si se trata de un líder. Un millennial difícilmente tolerará que algún compañero o jefe suyo finja trabajar mientras los demás se rompen la espalda haciéndolo. Este sentimiento de impotencia lo llevará a renunciar más temprano que tarde.

No sienten que hagan una diferencia

Los millennials crecieron creyendo que podían cambiar el mundo, y está en su ADN sentirse impulsados a generar un cambio. Por esta razón, medir el rendimiento de los trabajadores con números o establecer procedimientos estrictos es la forma más segura de hacerles sentir que su libertad está coartada. Recuerda: un millennial es libre y propositivo por naturaleza. Los trabajos mecánicos, repetitivos y poco relevantes los frustrarán en cuestión de meses.

Se rodean por un ambiente laboral rígido

¿Una oficina plagada de juntas, procesos burocráticos y caras largas? No, gracias. Los millennials necesitan sentirse rodeados por “buena vibra”, prácticas motivadoras y un espacio que propicie las ideas innovadoras. Sí, el café, las galletas y los comedores amplios se aprecian, pero no son lo más importante. Un jefe flexible e inspirador, un equipo de trabajo diverso y la menor cantidad de procesos burocráticos posible son las condiciones para que el ambiente de trabajo sea agradable.

Reciben un trato poco humano

Para nadie es agradable sentirse como un empleado más que sólo es relevante en la medida en que genera utilidades a una empresa. Pero, para un millennial, esto es simplemente intolerable. Si los tratas así, ten por seguro que tu empresa recibirá el mismo trato. ¿No quieres que su trabajo sea nada más que el medio para pagar su renta? Reconoce sus logros, procura su bienestar y busca siempre que se sientan cómodos.

Realizan un trabajo mecánico

¿Quieres contratar a un millennial para subir 10 notas al día, sacar 100 copias o responder llamadas sin fin? Prepárate para perderlo en cuestión de meses (o semanas). Los jóvenes de esta generación detestan los trabajos mecánicos y rutinarios: odian sentirse como robots, por lo que buscarán cualquier oportunidad para dejar ese empleo. Así de simple.

Sienten restringida su libertad

Como dijimos antes, los millennials se caracterizan por ser autosuficientes y por dictar su propio camino. Si bien toda empresa debe tener definidos sus procesos, también es importante que los jefes permitan que los miembros de sus equipos enriquezcan el negocio con sus aportaciones. Una cosa es segura: cumplir órdenes sin posibilidad de proponer no es el dream job de ningún millennial.

La flexibilidad es nula

¿Horarios flexibles? ¿La posibilidad de trabajar desde casa? ¿La posibilidad de modificar procedimientos? Si estos conceptos te suenan completamente ajenos, lo más probable es que exista una altísima rotación de personal joven en tu empresa. No hay mejor forma de motivar a los millennials que ofrecerles este tipo de facilidades.

No existe un equilibrio vida-empleo

Has escuchado que los millennials son sumamente trabajadores y que son capaces de pasar noches enteras en vela con tal de que su trabajo sea perfecto. Esto es cierto, pero no significa que no valoren su vida privada o que su finalidad última sea pasar las 24 horas del día trabajando. Un empleo que no vele por su bienestar personal será descartado.

Posibilidades de crecimiento: cero

¿Has escuchado el término “zona de confort”? Bueno, pues no aplica a los millennials. Los millennials no son conformistas. Todo lo contrario: aspiran a llegar lejos, por lo que quedarse en el mismo puesto durante 10 años no forma parte de sus planes (¡ni pensarlo!). Tienen la mirada puesta en el crecimiento profesional, por lo que si encuentran que su empleo no les ofrece la posibilidad de aprender más, poner en práctica sus habilidades, proponer proyectos y escalar de puesto, lo más probable es que se muevan de lugar.

Una empresa sin valores

Estos jóvenes no son ajenos a la realidad social y ambiental que los rodea; se preocupan, además de por su bienestar personal, por generar un impacto positivo en su entorno. Por lo tanto, si trabajan en una empresa que no lleva a cabo acciones de responsabilidad social o que no es coherente con sus valores y prácticas, difícilmente se pondrán la camiseta.

Si eres dueño de un negocio, ¿consideras que los millennials son indispensables para sacarlo adelante? ¿Con qué acciones mantienes motivada a esta generación?

(Fuente: Entrepreneur)

5 ideas de negocio para emprender este verano

Guía de turistas, animador de eventos sociales y empresariales, organizador de campamentos, profesor particular o cuidador de mascotas tienen el potencial para convertirse en negocios de tiempo completo.

En verano el espíritu está relajado y feliz; y además inspirado. Llegan las vacaciones, la rutina y el estrés desaparece. Es un buen momento para pensar en el emprendimiento y buscar nuevas ideas.

Si te das un tiempo para meditar podrás encontrar o reconfirmar aquello en lo que te gustaría emprender. Aquí te presentamos cinco opciones que tienen el potencial para convertirse en negocios de tiempo completo y que puedes poner en marcha este verano.

1. Guía de turistas

Amas la ciudad donde vives y la conoces muy bien. Identificas los mejores lugares y los más famosos. También te encanta andar por todos lados y descubrir nuevos sitios. Sabes la historia y la cultura de tu pueblo, te apasiona narrarla, identificas a los personajes más interesantes. Sin duda, el turista nacional y extranjero necesitará de un buen guía como tú, que les dará recomendaciones útiles. Puedes organizar caminatas, paseos en bicicleta, excursiones, etc. Es necesario hablar un segundo idioma.

2. Animador de eventos sociales y empresariales

Eres la chispa de la fiesta; capaz de llamar la atención de la gente y entretenerlos. Eres extrovertido, alegre, ocurrente, divertido, dinámico, actor y bailarín. Te gusta el trato directo con las personas, tienes muy buena actitud, facilidad de palabra y dominio con el micrófono. Tu esencia y talento lo puedes capitalizar como animador en campamentos de verano, hoteles, fiestas y eventos corporativos. Debes estar abierto a las críticas y recibir el feedback de otros animadores.

3. Organizador de campamentos

Los campamentos exitosos son aquellos que crean experiencias inolvidables para niños y jóvenes. Aprenden valores y se divierten en compañía de la naturaleza. Si quieres emprender en este giro tienes que desarrollar programas y actividades de calidad e innovadores; así como elegir sedes mágicas. Es imprescindible generar un lugar seguro y un ambiente de comunidad donde cada persona sea valorada. No sólo puedes hacer campamentos de verano, sino personalizados, de pascua, escolares y empresariales.

4. Profesor particular

Si lo tuyo es la enseñanza y eres bueno para transmitir tus conocimientos; puedes dar clases de regularización en tu casa o en la de tus estudiantes. México necesita de maestros pacientes que amen la docencia para salir del rezago educativo. El mercado es grande (niños, jóvenes y adultos); por lo que necesitarás contratar a tu propio equipo de profesores. Si capacitas para exámenes de admisión u ofreces cursos de verano podrás generar más utilidades. No sólo seas un buen tutor, sino motivador y consejero.

5. Cuidador de mascotas

Muchas familias planean salir de vacaciones pero no tienen con quién dejar a su perro o gato. La gente buscará a alguien de confianza que los cuide como si fueran suyos. Si amas a los animales puedes ofrecer el servicio de cuidador y luego hasta crear tu propia red de gente certificada. Otra opción es una guardería durante el día o un hotel. Complementa tu oferta con transporte, paseos, veterinaria, estética, boutique y entrenamiento. Mantén informado a tu cliente mandándole fotos y videos.

Preparar el aguinaldo

Preparar el aguinaldo

Llega el mes de diciembre y con él llegan también responsabilidades laborales. Una de estas obligaciones que se tiene hacia los trabajadores es la entrega del aguinaldo, una prestación laboral independiente al resto de las prestaciones legales.

El aguinaldo corresponde a una bonificación monetaria que se hace entrega a los trabajadores antes del día 20 de diciembre. El monto total de acuerdo con el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo debe corresponder a al menos 15 días de salario. Para aquellos trabajadores que comenzaron a laborar ya empezado el año, su aguinaldo debe corresponder al proporcional de días laborados.

¿Cómo surge?

El origen de esta prestación se dice que proviene de una tradición romana. En honor a los dioses y como señal de feliz augurio se intercambiaban regalos. Estos regalos eran denominados strenae, y la tradición era realizada el primero de enero. Como se puede notar esta tradición se refleja ahora en nuestro aguinaldo como una forma de cerrar el ciclo que termina o arrancar el nuevo con un “regalo de buen augurio”.

La prestación como tal surge en 1970 para apoyar a los trabajadores en los gastos y compromisos que las celebraciones decembrinas y de inicio de año implican. De esta forma se evita que se vean apretados con el salario que reciben mes con mes.

Prepararlo

Como empleador es importante por tanto preparar este gasto adicional que el aguinaldo implica, ya que como hemos explicado es una obligación laboral penada en caso de su incumplimiento. La sanción por incumplimiento corresponde a una multa de entre 3 y 315 salarios mínimos; esto ya sea que no se pague a tiempo (antes del día 20 de diciembre) o realice el pago menor a 15 días de salario.

Para evitar esto, es necesario un proceso de planeación para todo el año, de forma que al llegar estas fechas las cuentas no se vean ajustadas y se pueda cumplir correctamente, ya que básicamente implica una nómina más.