José Luis Vargas

José Luis Vargas Martínez ha definido su trayectoria desde el trabajo en el Recurso Humano de la empresa. Actualmente director general de Harsco en Querétaro, mejor conocidos en México por su producto Rejilla Irving®, se define a sí mismo como emprendedor, alguien que le gusta hacer las cosas diferentes y sobre todo enfrentar retos.

 “Me gusta mucho ganar, lo considero un hábito y es lo que le he compartido al equipo”.

Con esta frase comienza José Luis, y no lo dice a la ligera. Prueba de ello es que la empresa que dirige es la que actualmente cuenta con proyectos tan importantes como el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, el proyecto más grande en la historia de la compañía a nivel internacional.

Graduado del Instituto Politécnico Nacional de la carrera de Administración Industrial, trabajó como trainee en elevadores OTIS cerca de egresar. Esta primera incursión en el mundo laboral lo dirigió al área en que mayormente se ha especializado: los Recursos Humanos. Tras su experiencia aquí, laboró un año para Bombardier Transportation en Ciudad Sahagún y posteriormente se abrió la oportunidad de entrar como Gerente de Recursos Humanos en la empresa que actualmente dirige en Querétaro: Harsco.

De 2001 a 2007 se desempeñó en este puesto haciendo modificaciones desde el primer día, modificando la cultura de trabajo desde el trabajo de los hábitos. A través de regulaciones, capacitación y cursos fue como la gente comenzó a ver que los resultados también los beneficiaban a ellos, y de esta manera comenzó el cambio.

“Cuando empezaron a ver en el resultado de la compañía…Cuando se sintieron escuchados y parte de… fue cuando se convencieron de que era necesario cambiar”.

Momento Clave

En el 2004 José Luis enfrentó la salida del director general de la compañía. Durante 3 años por decisión del corporativo no hubo director, sino un comité gerencial. Esto fue una oportunidad para el actual director de la compañía puesto que en sus palabras le “dio el momento para, aparte de ponerme a estudiar, involucrarme en las demás áreas. Debido a esa oportunidad… es que el siguiente puesto que me dieron fue de director comercial y un año después como director general”. Este periodo de transición le permitió conocer el negocio “desde abajo hasta arriba”, lo cual le brinda una visión global de las actividades para poder dirigir actualmente.

Es en 2007 que le ofrecen la Dirección Comercial en la empresa, la cual lleva por un año pues en 2008 el corporativo toma la decisión de posicionarlo como Director General luego de la ausencia en la empresa de esta figura por 4 años. Desde ese año y hasta la fecha José Luis se ha encargado de implementar su política humana en todas las áreas de la empresa, enfocado a dos principales factores que han caracterizado su éxito: la innovación e involucrar a la gente.

Las bases de la estrategia

La empresa que dirige José Luis Vargas es la única de la división para Latinoamérica. Harsco siendo una empresa con más de 100 años cuenta tan solo con 6 plantas para su división industrial: 4 en Estados Unidos, 1 en China y 1 en México. Si bien por 66 años se ha encontrado en Querétaro, la llegada de José Luis a la dirección le ha significado un cambio radical a la compañía. Esto se puede corroborar por la innovación que su dirección ha desatado.

 “Nuestro negocio no es la rejilla, ese es un producto. Nuestro negocio es la seguridad”.

Con esta filosofía fue como el actual director de Harsco en Querétaro convenció al corporativo de dejarlo innovar. Si bien la compañía se dedica en esencia a la fabricación de rejillas de acero, José Luis quiso ver de una forma diferente el negocio. Llega un momento en que no puedes vender más rejilla, pero aún cuentas con el recurso, la gente, la maquinaria, el material… así lo ve el director. Y es entonces donde la innovación se combina con el otro factor fundamental: la gente.

Para generar nuevas ideas, procesos y productos se involucra a toda la gente. Se realizan concursos en el que cualquiera puede participar. Desde un cambio sencillo en algún proceso ya establecido hasta un nuevo producto como es la reja que el año pasado les representó el 40% de los ingresos. Las ideas vienen de todos lados y todas son evaluadas; si bien no todas se pueden llevar a la práctica, todas se evalúan y las más viables se llevan a cabo. “La gente sabe que levanta la mano y es escuchada”, resume José Luis Vargas.

Esta conjunción del trabajo con la gente, la cual es premiada por sus aportaciones, y la innovación constante ha dado resultados claros en el corporativo:

“El resultado es: quieren ver qué más podemos hacer. Les gustó lo que vieron y ahora quieren más”.

Las claves de un director

Para José Luis Vargas el éxito de un director se basa en tres características esenciales:

  • Liderazgo

    “Llegar a los resultados a través de la gente. Es fácil ser jefe, es fácil ser gerente, es fácil mandar y decir… pero lo más complicado es realmente generar ese vínculo de confianza entre tus empleados y tu líder en la compañía”.

  • Cuidar de la gente

    “Considerar sus opiniones, tomar en cuenta lo que sugieren, escuchar incluso sus quejas. Eso los hace sentirse parte de la organización, de una organización viva…”

  • No quedarse quieto

    “Ver qué opciones hay en el mercado, en los clientes, en tu negocio para que puedas crecer más. Siempre buscar mejorar. Hacer cosas diferentes, formas diferentes, pensar fuera de la caja”.

El reto de la gente

Más allá de tener como eje central a la gente, es un hecho que manejar al recurso humano no siempre es sencillo. Es fácil quedarse en palabras, pero solo palabras no generan un cambio.

Al comprender esto es que José Luis definió la reestructuración de la compañía bajo su dirección. Antes que nada se cambió el paradigma del director como intocable, por el contrario se mantienen las puertas abiertas y se incentiva a participar. Para la planeación estratégica participan todos aportando ideas y estableciendo resultados, de esta forma se sienten parte de lo que se logra.

Además, un reto al que el actual director se enfrentó fue el del conocimiento: la gente me decía: yo creeré en el gerente de la empresa cuando lo vea sentarse aquí a mi lado y que vea lo que realmente aprendo.” Ese fue el siguiente paso a seguir. Sentarse con ellos, viajar con ellos, esperar al cliente… vivir un día como el de cada uno de los empleados fue lo que comenzó a hacer para entender realmente desde su perspectiva y entonces implementar los cambios. De esta forma las decisiones que se toman son con base en lo que conoce, no solo decisiones de escritorio.

“Los resultados siempre se logran a través de la gente”.

“Cuando el trabajador está contento, cuando se siente apreciado y se siente seguro se desempeña mucho mejor”.

“Cuando se establece la meta, ellos se sienten parte de ella porque ellos la prepararon. Entonces es más fácil llegar a un resultado que entre todos establecemos”.

Este trabajo enfocado a la gente trae consigo satisfacciones más allá del crecimiento del negocio. Más allá que los ingresos, el crecimiento de la gente y ver cómo cambia la cultura tanto interna como en general la forma de sentir de los propios trabajadores es lo que hace que el esfuerzo se consolide y valga la pena.

Es en este lugar donde se encuentra el diferencial de Harsco México. Para el corporativo la gente aquí es muy participativa, ayuda, colabora y sobre todo es muy atenta para saber qué necesitan los demás”. Hacia otras empresas José Luis identifica que su gente es diferentes puesto que tienen pasión por ganar. “La gente se siente bien de ver el resultado de su trabajo y les da ganas de ver más”. Esto se ha vuelto de manera inconsciente en una forma de trabajar pues a la gente le gusta hacer las cosas bien y que vean su trabajo.

Responsabilidad Social… desde la gente

La Responsabilidad Social es algo que identifica a Harsco, prueba de ellos son sus diferentes certificados, entre los que cuentan por séptimo año consecutivo el certificado como Empresa Socialmente Responsable.

Sin embargo, más allá de los reconocimientos es una cultura que ha surgido de la propia gente. Antes de certificarse los propios colaboradores invitaban a la compañía a sumarse a diferentes actividades de índole social, causas a las cuales se incorporaban. De esta forma, cuando decidieron certificarse únicamente implicó reunir las evidencias de lo que ya se había realizado hasta el momento. A partir de ese momento se implementó una estrategia social que año con año crece igualmente teniendo a su gente como los principales promotores de las iniciativas. “Lo mejor de todo es que esto lo hace la gente… ellos mismos traen las ideas”, explica el director.

“Nos empezamos a dar cuenta que puedes dejar una huella no tan solo en la gente y dentro de la empresa, sino también en el medio que te rodea. Que se conociera el nombre no por la marca o el producto, sino por lo que ayuda”.

¿Qué viene para Harsco?

El camino recorrido es bastante, pero siempre queda más por hacer. Es en este sentido que José Luis Vargas tiene diferentes metas para la compañía que dirige. Todas ellas se enfocan a las diferentes áreas clave que tiene la institución.

  • Por un lado buscan obtener el reconocimiento Great Place to Work este año, identificándose así por su trato a la gente entre otras prácticas con las que ya cuentan pero presumen poco.

  • En el ámbito ambiental la certificación ISO 15 000 está entre sus objetivos, la cual los identificaría como una industria limpia.

  • La calidad, clave de toda empresa, la pretenden lucir al alcanzar el certificado en ISO 9 000.

  • Finalmente sin dejar de lado la innovación, es clave para la empresa en este y futuros años la ampliación de sus productos. Esto de la mano de la gente les ha llevado el éxito hasta ahora y buscan que así se mantenga en el futuro.

“Escuchar a la gente, escuchar a sus empleados, cuidarlos, apapacharlos de vez en cuando. Pero sobre todo involucrarlos, en la administración de la compañía, hacerlos partícipes de las decisiones.”