Alarma estrés laboral a IP

Hasta el 2016 cuando aún no se conocía el Covid-19 el 75% de la población en México sufría de estrés laboral

Advierten que la contingencia sanitaria llevará a varios cambios tanto en las personas como en las organizaciones|Foto: Archivo Diario de Querétaro

El 75% de los trabajadores en el país padece de estrés laboral, situación que a partir de la pandemia por Covid -19 “nos está alterando”, aseguraron María Martínez y Alejandra Martínez Ramos de “TP Consulting”; ante socios de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) de Querétaro.

“Son cifras alarmantes, si esto antes del Covid ya nos estaba generando un nivel de estrés, hoy en día ante esta situación, que para todos ha sido nueva y sorpresiva, sin duda nos está alterando; ya que aún en los casos en los que se realiza home office, debemos cambiar nuestra forma de trabajar, lidiando con otras actividades, como por ejemplo, el hogar o la atención a los hijos”, expusieron.

Durante la plática “Mindfulness en las empresas, Aprendiendo a reinventar el liderazgo en tiempo de adversidad”, María Martínez explicó que, de acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud, hasta el 2016 cuando aún no se conocía el Covid-19 el 75% de la población en México sufría de estrés laboral, lo que origina diversas enfermedades que pueden llevar a la muerte.

En su oportunidad, Alejandra Martínez Ramos, representante de la empresa “TP Consulting”, explicó que ante la contingencia, el espacio mental se encuentra saturado con toda la información que se escucha día a día, inclusive todas las incertidumbres o las decisiones que sabemos que necesitamos tomar, para poder continuar con nuestras empresas y negocios e incluso, planeando para los próximos meses y esto dijo, invade el espacio físico y emocional.

“Cuando nuestra mente ha sido entrenada para poder ser completamente atenta, aunque estemos dentro del caos, podemos tener ese espacio necesario para tomar decisiones más sabias y sobre todo, más conscientes”; señaló Alejandra Martínez, al mencionar que la contingencia sanitaria llevará a varios cambios tanto en las personas como en las organizaciones.

“El cambio no lo podemos hacer solamente de una forma externa o forzándolo, sino que debe ser un cambio consciente y motivado; inspirando a nuestros equipos de trabajo. Necesitamos identificar lo que queremos cambiar en nuestras empresas y qué objetivos queremos lograr, tales como, mejorar las ventas, la comunicación o relaciones de trabajo; porque lo que no es medible, no lo podemos mejorar”.

Alejandra Martínez dijo que se está ante una situación de retos, pero también, se está en el punto clave para poder asumir el liderazgo, afirmó.

Fuente: Diario de Querétaro

Home office divide opiniones

Por un lado es la lucha contra el estrés y por otro es estar cerca de la familia y lejos del tráfico

La modalidad del trabajo “home office”, propiciada por la pandemia de Covid-19, mantiene opiniones divididas, mientras hay casos como Yuridia, analista y gestora de riesgos que ansía volver a la normalidad, al no realizar trámites de manera rápida, lo que le provoca molestias y estrés; en contraparte, está Mara es administradora y se encuentra a gusto, pues evita el tráfico y tiene más tiempo para convivir con su hija.

“Mi trabajo es acudir a oficinas de gobierno y solicitar diversos trámites, pero desde la pandemia redujeron el personal que brinda atención, hay que hacer citas en línea y de todos modos llegas y tienes que esperar, los gobiernos aún no están listos para atender a distancia”, comenta Yuridia.

Una parte importante de su trabajo es realizar recorridos de supervisión en locales y giros comerciales para iniciar los trámites y licencias, lo cual dejó de hacer, pero ocupa el tiempo para avanzar en tener lista la documentación para el ingreso de los pendientes.

“Me estresa mucho que aunque en algunas dependencias tratan de evitar la distancia, de todos modos hay que esperar y luego ponen a menos gente a atender, si no salgo para morir del virus, me muero de aburrimiento”.

Caso opuesto es el de Mara, quien reconoce que al principio le costó trabajo para adaptarse a trabajar en casa, tanto por las clases de su hija, que cursa primaria, como para buscar el espacio adecuado para colocar el equipo necesario para realizar sus actividades.

Su labor como administradora de una empresa de servicios le permite trabajar a distancia, aunque tuvo que traer su equipo de cómputo para poder realizar su trabajo de forma más eficaz.

“El primer mes si me costaba trabajo adaptarme, estar pendiente de mi oficina y estar al pendiente de las clases de mi hija, pero después nos fuimos adaptando, mi hija ya sabe conectarse a la clase y yo ya me puedo dedicar a mis labores y avanzamos igual”.

Israel es ingeniero en sistemas, trabaja para una empresa mexicana de línea blanca, toma con tranquilidad laborar y reportar desde su casa, reconoce el esfuerzo de todos los sectores productivos en el país pero en áreas administrativas se pierde la noción del tiempo que transcurre y la percepción de la productividad.

“Anteriormente tenía en mi semana calendarizadas siete reuniones y hoy tengo siete reuniones en un solo día, eso es mentalmente es más desgastante, atender una llamada para un tema específico, hacer otra y de repente llega a un punto de la semana en donde te preguntas en dónde estás parado y pierde uno la noción de los días y puede llegar al cierre de la semana y tener la percepción que no hice nada”.

Por la naturaleza de sus funciones en la empresa y constantes viajes ya estaba familiarizado en el trabajo a distancia pero la adaptación al confinamiento con la familia modificó la dinámica de convivencia.

“Ya habitualmente tenía la facilidad de trabajar desde casa pero no de una manera constante, por mis labores dentro de la compañía tenía que viajar frecuentemente y eso me permitía estar en lugares que no necesariamente eran mi lugar fijo de trabajo, pero se trabaja más, las jornadas laborales se han extendido”.

Rosalba es contralora en una empresa extranjera por lo que parte de su trabajo es viajar para presentar reportes y resultados financieros, desde las prohibiciones de la pandemia ha tenido que usar videoconferencias y adaptar una oficina en su casa.

“Todos están trabajando en casa, mi hijo en sus clases, mi esposo en su trabajo ya ocuparon el comedor, yo tengo que hacer muchas conferencias y decidí acondicionar un espacio en la parte de arriba, pero tenemos un hijo de dos años que no puede ir a la guardería y quiere estar todo el día con nosotros”.

Explica que paulatinamente están abriendo las oficinas de su empresa, donde tiene más conectividad y puede trabajar con más tranquilidad, pero mientras las escuelas y guarderías no abran no puede dejar de estar pendiente de su familia.

“Todos nos estamos adaptando pero mi hijo de dos años no sabe ni que pasa, el se despierta, come, quiere jugar y estar con nosotros pero todos estamos trabajando, para él es un poco más difícil, aprendía bien y hacia actividades en la guardería, ahora siento que es como un retroceso”, finalizó.

Buscan regular el “home office”

Estiman que el 60 por ciento de las reuniones de trabajo se han llevado a cabo desde casa por la pandemia.

El presidente de la comisión de Planeación y Presupuesto en la LIX Legislatura local, diputado Gerardo Ángeles Herrera, informó que presentará una iniciativa para que las nuevas viviendas tengan espacios para el “home office”, ya que tras la pandemia por el COVID-19 seguramente esta práctica continuará en muchas empresas y se requerirá regularla y buscar que estos lugares sean adecuados.

Recalcó que en su experiencia en estos últimos tres meses y medio de la pandemia el 60 por ciento de las reuniones de trabajo se han llevado a cabo desde casa, es un porcentaje muy alto, y pocas personas han estado laborando desde su oficina. A veces de manera tandeada o haciendo guardias.

Señaló que esta posibilidad requiere de un análisis y socialización con los constructores, pero es absolutamente viable, “nada más sería cambiar unas cosas por otras, si tienes que donar el 10 por ciento de áreas comunes y en el área verde le pones una ´palapita´, a la mejor en lugar de eso se destina el lugar para el “home office”.

Oficinas pequeñitas que sean comunes fue fundamental para la gente que se quedara a trabajar desde su casa y financieramente es algo viable. Refirió que la iniciativa prácticamente ya está lista, pero será socializada para que cuente con el aval de los diferentes gremios involucrados en el tema.

El diputado Gerardo Ángeles dijo estar convencido que cuando las cosas se regularicen muchos trabajadores volverán a laborar desde sus centros de trabajo; sin embargo, con pláticas con el sector empresarial han señalado que el “home office” les representa en muchas formas ahorros y les va a convenir más que muchos de sus empleados sigan trabajando desde sus casas.

De esta manera, en las empresas quizá las oficinas también se adapten y en lo sucesivo van a ser más pequeñas, condiciones más sencillas que las que se tenían antes de la pandemia por el COVID-19 para abatir costos, ya que el “home office” representa ahorros y permite que se pueden hacer reuniones a través de la digitalización, del zoom, y muchos se van a quedar en ese sistema.

Fuente: Noticias