COMUNICADO DEL GOBERNADOR DEL ESTADO QUERÉTARO

Un 50% de profesionistas no logra desconectarse del trabajo al terminar su jornada

El balance entre la vida laboral y la personal es uno de los retos más relevantes para cuidar la salud, especialmente en estos tiempos.

El 52% de los profesionistas no logra desconectarse de sus responsabilidades laborales cuando termina su jornada, de acuerdo con el sondeo semanal del “Termómetro Laboral” de OCCMundial, bolsa de trabajo vía internet.

De este porcentaje, 3 de cada 10 siguen atendiendo emails o llamadas en su tiempo libre y 2 de cada 10 se mantienen pendientes en sus días de descanso.  

Otro 46% de los encuestados indicó que no trabaja ni piensa en sus pendientes una vez que termina su horario laboral; sin embargo, siempre tiene abierta la posibilidad de contacto en caso de que se presente algún problema o si lo necesitan por alguna situación especial. El 2% restante dice sentirse agobiado por otros asuntos ajenos al trabajo: casa, hijos, etc.  

De manera adicional, se les cuestionó sobre qué tanto han incrementado o disminuido sus niveles de estrés laboral a raíz de la emergencia sanitaria: el 64% mencionó que su estrés ahora es mayor; un 20% dijo sentirse igual que antes de la pandemia, mientras que un 15% señaló sentirse más relajado en los últimos meses. 

“Desde antes de la pandemia, el cuidado de los niveles de estrés laboral ya había tomado relevancia y por esta razón el surgimiento de la NOM 035 de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que busca reducir el riesgo de enfermedades psicosociales entre los colaboradores”, comentó Sergio Porragas, director de operaciones de OCCMundial. 

“Ahora se vuelve indispensable cuidar el estado emocional porque los niveles de estrés e incertidumbre están aumentando ante las nuevas estructuras de trabajo y por la reducción de los puestos laborales”, agregó.  

Asimismo, durante su semana del 6 al 12 de noviembre, el Termómetro Laboral reveló que en cuanto a los planes de contratación de las organizaciones, el 39% está contratando en puestos críticos; 30% mantiene sus contrataciones en pausa; 26% está contratando con normalidad y 5% está contratando más que antes.  

Aunque esta semana se publicaron 100 vacantes menos que la semana anterior, 62 mil 800 vacantes publicadas totales, la recuperación de ofertas de empleo se mantiene a un ritmo gradual a nivel nacional. 

En los últimos siete días, los sectores que mostraron el mayor incremento de publicaciones fueron: Seguros y Reaseguros (37%), Educación (22%) y Atención a Clientes (10%); en comparación con otras áreas que fueron las que más decrecieron: Minería (-29%), Turismo (-19%) y Tecnología (-2%). 

Durante dicha semana de “Termómetro Laboral” se destacan los siguientes datos: el 29% de los sueldos ofrecidos fue de 5 mil a 10 mil pesos, seguidos por los de 10 mil a 15 mil, con el 22%. 

Solo 12% de las compañías a nivel nacional confía en mejorar sus ingresos en los próximos 3 meses, en comparación con el 88% de las que no ven viable ese repunte antes de esos meses. 

Los empleos formales de planta están siendo mucho menos ofrecidos, por lo que 3 de cada 10 empresas continúa ofreciendo empleos temporales.  

Casi 7 de cada 10 mexicanos temen perder su empleo en los próximos 12 meses; esto explica de cierto modo la productividad que han mantenido las personas en su trabajo: el 88% de las empresas, según nuestra herramienta, se ha visto favorecida con desempeños desde normales hasta muy altos. 

Los estados con menos vacantes creadas son: Baja California Sur, CDMX, Chiapas, Estado de México, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sonora y Yucatán.  

Las categorías con menos vacantes creadas son: Administrativos, Arte y diseño, Ciencias Sociales y Humanidades, Comunicación, Contabilidad y Finanzas, Deportes, Derecho, Mercadotecnia, Recursos Humanos y Turismo. 

Por qué debes ser optimista en tu trabajo

Seguro que alguna vez te han dicho que la actitud con la que afrontes las cosas es determinante para el resultado. Estos son los beneficios de comenzar la jornada laboral con una sonrisa.

Seguro que has escuchado mil veces aquello de que el día comienza mejor si te levantas con una sonrisa, o que si sonríes a la vida, la misma vida te devolverá la sonrisa, pero, ¿sabes hasta qué punto son ciertas estas frases motivacionales?

Por supuesto que afrontar todos y cada uno de los momentos del día a día, los buenos y los no tan buenos, con una actitud optimista y siendo positivo, te ayudará a ser más feliz, a mejorar la calidad de tus relaciones sociales, y estar más a gusto contigo mismo.

A menudo escuchamos hablar de la importancia de tener un carácter optimista, de ser positivo ante las dificultades y las adversidades, acudimos a yoga buscando paz interna o realizamos cursos de coachingpara saber cómo encaminar nuestra vida, pero pocas veces se habla de la importancia que tiene para tu vida profesional ser una persona con una mirada positiva.

Podríamos extrapolar al ambiente laboral los beneficios de ser en tu vida personal una persona optimista, pero por si te queda alguna duda, te contamos las cuatro ventajas más primarias de comenzar cada día el trabajo con confianza en ti mismo y una buena sonrisa:

PARA SUPERAR LAS DIFICULTADES

Encajar los golpes inesperados y resistir a las adversidades en el mundo laboral es algo tan real como la vida misma. Como tarde o temprano sentirás el fracaso laboral en algún momento de tu carrera, mejor afrontarlo con una actitud optimista. La actitud que tomes antes las dificultades te va a determinar a encajarlas como un fracaso o como un aprendizaje.

PARA OBTENER MAYORES LOGROS

Al conseguir superar mejor las dificultades, o al menos, con una actitud más positiva, alcanzar tus logros aunque no sea al primer intento, no lo concebirás como un fracaso o un esfuerzo en vano, sino como una carrera de fondo donde, tanto las victorias como los fracasos son parte imprescindible del camino a la meta.

PARA REDUCIR EL ESTRÉS

Las personas optimistas confían más en sus cualidades que las personas pesimistas o realistas, y por ello afrontan el trabajo de una manera más relajada. Saben que eliminando el estrés y la ansiedad son capaces de rendir más y aprovechar mejor el tiempo de trabajo, por eso comienzan cada jornada y cada proyecto con la certeza de que su trabajo va a resultar exitoso.

PARA SER MÁS PRODUCTIVOS

Si afrontamos nuestro trabajo de una manera positiva, sentiremos los logros como una motivación para continuar esforzándonos, y los fracasos como un aprendizaje para aprender de los errores cometidos en el pasado. Este es el motivo por el que ser optimista te convierte en una persona más productiva.

Siete técnicas de motivación laboral para recuperar la ilusión en el trabajo

¿Qué sientes cuando suena el despertador por la mañana: entusiasmo o apatía? Si eliges la segunda opción, no estás sola. De hecho, entre el 55% y el 80% de las personas consideran su trabajo como una obligación, no como una actividad en la que disfruten, según sostiene Emiliana R. Simon-Thomas, Ph. D. y directora de Ciencias en The Greater Good Science Center, en el artículo The Four Keys to Happiness at Work. Si a menudo te despiertas con la segunda respuesta en la cabeza, es hora de poner en marcha estrategias que eleven tu motivación laboral y te permitan seguir creciendo en tu carrera profesional.

Concepto de motivación laboral

La motivación en el trabajo consiste en “el proceso mediante el cual las personas, al ejecutar una actividad específica, desarrollan unas capacidades que conducen a la materialización de ciertos objetivos para satisfacer necesidades y/o expectativas”, según la definición recogida por N. Delgado en Los estilos de enseñanza

Estos esfuerzos dependerán de la mayor o menor satisfacción recibida, o dicho de otro modo, tu conducta futura será una u otra en función de si valió la pena o no la dedicación. Según Javier Mahillo, profesor de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) especializado en temas educativos, la motivación laboral es “el primer paso que nos lleva a la acción”. Sin ella, las personas no funcionan, ni avanzan, ni mejoran. 

De ahí su importancia en el ámbito profesional, donde aspectos como la relación con los superiores, el reconocimiento, las oportunidades de crecimiento, el ambiente de trabajo y la flexibilidad laboral conforman el top 5 de los elementos que influyen en la motivación de los trabajadores, tal como se refleja en The 2019 Employee Engagement Report de TinyPulse. 

Tipos de motivación en el trabajo

Ahora bien, siguiendo lo que plantean los investigadores Edward L. Deci y Richard M. Ryan en su libro Self-Determination Theory (teoría de la autodeterminación) (2017), existen dos tipos fundamentales de motivación laboral: 

  • Extrínseca: se produce cuando el impulso hacia la acción se genera por factores externos, como un aumento del salario, un ascenso o el reconocimiento público. 
  • Intrínseca: es aquella motivación que nace a partir de factores internos, es decir, cuando te esfuerzas por conseguir algo por mera satisfacción personal. 

Ambas fuentes motivacionales tienen un impacto en la implicación y satisfacción laboral. Sin embargo, ya que la motivación extrínseca se produce a partir de un incentivo que escapa a tu control, lo recomendable es centrarse en la intrínseca, trabajando los estímulos internos que sí puedes gestionar por ti misma.

¿Por qué es importante ir con motivación al trabajo?

La razón para centrarse en este aspecto es que, cuando cuentas con motivación, te beneficias de importantes ventajas, entre las que destacan: 

  • Eficiencia. Cuando un proyecto te apasiona, no te importa volcar tus conocimientos y tiempo en él, de modo que el trabajo resulta mucho más eficiente.
  • Eficacia. Del mismo modo, si sientes satisfacción en tu empleo las probabilidades de alcanzar los objetivos propuestos se disparan. 
  • Productividad. Dada esta mayor eficiencia y eficacia, cuando hay implicación en tu trabajo, tu productividad se eleva un 12%. 
  • Energía. Igualmente, contar con un objetivo apasionante es sinónimo de entusiasmo y energía. ¿A que te sientes más vital cuando tienes por delante un reto que te gusta? 
  • Gestión del estrés.  Si estás en un estado de desmotivación, cualquier obstáculo parece insalvable; en cambio, la motivación te permite tener una perspectiva más positiva, entendiendo los impedimentos como oportunidades y gestionando mejor el estrés.  
  • Relaciones interpersonales. Entre las ventajas de la motivación laboral también cabe citar que aumenta la colaboración y el trabajo en equipo. 
  • Éxito laboral. Como consecuencia de todo lo anterior, si la motivación laboral es alta, la tasa de éxito que conseguirás es a su vez superior. 

Siete técnicas para aumentar la motivación laboral

Mantener un nivel de motivación laboral óptimo no siempre es fácil. Numerosos elementos externos pueden influir en tu estado de ánimo o la propia monotonía puede ir mermando poco a poco tu implicación. La falta de nuevos retos o el estancamiento en la jerarquía empresarial suelen ser importantes bloqueadores de la motivación. 

Incluso tú mismo, especialmente si eres mujer, puedes dinamitar tu entusiasmo a causa del llamado síndrome del impostor, ese sentimiento que te hace creer que no mereces tus logros y pronto te ‘descubrirán’. 

Por eso es importante que practiques con asiduidad técnicas para mejorar tu motivación laboral. ¿Cuáles son? 

1. Encontrar una ‘pasión’

Dedicarte a algo que te apasione es sin duda el mejor aliciente para un profesional. A esto se refería Confucio cuando decía: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

En este sentido, realizar una actividad por vocación tiene muchos efectos positivos que repercuten en el bienestar psicológico a largo plazo. Para descubrirla, plantéate cuestiones como qué te gustaba hacer en tu infancia, cuáles son tus deseos, qué legado te gustaría dejar, a quién admiras y qué objetivos merecerían cualquier sacrificio por tu parte. 

2. Aceptar nuevos retos 

Los seres humanos tienden a evitar los riesgos para garantizar su seguridad. Es algo que llevan haciendo millones de años. Pero la estabilidad también tiene su lado negativo: la rutina provoca un desalentador estancamiento personal y profesional.

Si quieres superar esta situación, Robert M. Yerkes y John D. Dodson, clásicos autores de The Relation Of Strength of Stimulus To Rapidity Of Habit-Formation (1908), ya aconsejaron experimentar cierto grado de ansiedad al que denominaron nivel de “ansiedad óptima”. ¿Cómo? Saliendo de tu zona de confort y aceptando nuevos desafíos. Una meta que te será más fácil de asumir si amplías tu formación e incorporas nuevas habilidades que hasta ahora no dominabas y que te ayuden a impulsar tu carrera. 

3. Aumentar las relaciones interpersonales

¿Sabías que, según Gallup (2018), contar con un amigo en el trabajo hace que tu motivación laboral se dispare un 50%? Como seres sociales, las relaciones interpersonales tienen un importante impacto en el estado anímico de las personas. 

Si tienes compañeros con los que mantienes un vínculo de confianza o construyes una red de contactos en la que apoyarte en el ámbito profesional, siempre podrás contar con ellos para animarte en esos momentos más críticos o darte el empujón que necesitas para emprender nuevos retos. 

4. Practicar el optimismo

El optimismo está relacionado con una mayor satisfacción y bienestar. “Afrontar todos y cada uno de los momentos del día a día, los buenos y los no tan buenos, con una actitud optimista y siendo positivo, te ayudará a ser más feliz, a mejorar la calidad de tus relaciones sociales, y estar más a gusto contigo mismo”, apunta Carolina G. Nombela en el artículo de Forbes Por qué debes ser optimista en tu trabajo

Si te encuentras bien, te resultará más fácil conseguir tus metas e impulsar tu motivación. Además, las emociones son contagiosas, así que tu optimismo  se extenderá al resto de tu círculo, generando una espiral de  beneficio mutuo. 

5. Desconectar

Aprende a desconectar. Muchas veces, tu hartazgo no tiene más fundamento que el mero cansancio que sufres por no encontrar un equilibrio entre vida laboral y personal. Según el Estudio sobre conciliación y familia (2019), de Suavinex, el 62,4% de las mujeres afirma que tiene problemas para conciliar la vida personal, familiar y profesional. 

De hecho, esta falta de desconexión genera sensación de hastío, apatía, estrés… En definitiva, desmotivación, así que, ¿has probado a pedir unos días libres? ¿O irte de vacaciones? ¿U organizarte mejor para no tener que alargar en exceso la jornada laboral? 

6. Organizar y planificar

De igual modo, si el caos impera en tu día a día, empieza a cambiar de hábitos, porque el orden y la disciplina también contribuyen a mejorar tu motivación laboral. 

Las personas con una alta autodisciplina y organización son más felices. Esto se debe a que, gracias a esta planificación y orden, vas a ser más eficiente, evitando la sobrecarga, que a la larga se convierte en desmotivación. Además, serás capaz de gestionar los conflictos y de tomar decisiones más rápidas y racionales. 

7. Ampliar las habilidades y competencias

Por último, para afrontar esta renovación, es esencial que adquieras capacidades de forma progresiva  a lo largo de toda tu carrera, buscando programas que se adapten a tu situación y tus necesidades.

De este modo, cuando incorporas nuevas habilidades y competencias aumentas tus opciones laborales y, al mismo tiempo, te sientes con el conocimiento suficiente para embarcarte en nuevos proyectos. Pero independientemente de ellos, la mejora de capacidades te hará sentir mayor plenitud personal, lo que afectará positivamente a tu motivación intrínseca. 

Este hábito de “reciclaje” lo llevan a cabo más mujeres que hombres. Así, una investigación desarrollada por Zenger Folkman en 2017 evidenció que en los primeros años de la vida laboral no existe diferencia de género significativa. En cambio, conforme avanza la carrera laboral, las mujeres profesionales mantienen el nivel de mejora continua, mientras que ese interés por el desarrollo constante disminuye en el caso de los varones.

Encuentra tu motivación e impulsa tu carrera

Potenciar tu motivación en el trabajo no es solo responsabilidad de la empresa; conseguirlo también está en tu mano, y puedes lograrlo poniendo en práctica estos sencillos consejos y buscando programas formativos que te ayuden a mejorar tus habilidades e impulsar tu carrera hacia nuevos caminos que te satisfagan y potencien tu implicación.  

¿Necesitas un Plan Personal de Retiro?

Un Plan Personal de Retiro es un buen complemento, pero tiene el mismo problema que una Afore: se entrega el capital a un tercero confiando en que hagan un buen trabajo con tu dinero.

Pensar en el retiro al llegar a la tercera edad, es un deber que nadie que se precie de ser responsable de sus finanzas puede pasar por alto. Contrario a las ideas socialistas que muchas veces nos inculcan en la escuela desde niños, nadie más que uno mismo es responsable de su futuro y bienestar financiero al llegar a viejo.

Por desgracia, esa mentalidad socialista aludida arriba, nos ha llevado a creer que es responsabilidad de los empleadores y del gobierno velar por el “retiro digno” de los trabajadores, acompañado de una pensión de la cual vivir cuando ya no se pueda o ya no se quiera trabajar.

Son múltiples las razones de esa mentalidad socialista respecto al retiro, pero quizá la más profunda es la propia corrupción del sistema monetario actual, que está basado en la emisión continua de dinero.

Dado que nuestra moneda no es más que un pasivo del banco central, que a su vez no tiene respaldo más allá de la deuda pública del país que la emite, el propio sistema se convierte en un auténtico círculo vicioso en el que, para pagar la deuda original más sus intereses, se necesita emitir más deuda y dinero, y para pagar esta última, se necesita otra vez más deuda y más dinero creado “de la nada” (en realidad, de más emisión de deuda).

¿Cuál es el resultado? Una “bola de nieve” de crédito/deuda que crece exponencialmente y que, en el camino, va inflando burbujas financieras que, al estallar, generan las conocidas crisis recurrentes con peores consecuencias cada vez.

A causa de esa continua “inflación” monetaria, ahorrar en una divisa cuya emisión desenfrenada la condena a la pérdida de valor en el tiempo, carece de sentido.

¿Para qué ahorrar en una moneda que cuando más necesitará de su poder adquisitivo (al llegar a la edad de retiro) valdrá mucho menos que cuando la ahorré? No tiene caso.

El incentivo del sistema monetario actual es perverso: hay que gastar lo antes posible el dinero que ganamos, pues guardarlo, significa ver cómo se esfuma su poder de compra.

Son muchos los intentos de solucionar por la vía equivocada – la de la imposición gubernamental- esta situación, lo que nos ha llevado al ahorro obligatorio de trabajadores formales concentrado en las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores).

No sorprende que diversos estudios y proyecciones hayan revelado que el ahorro de estas cuentas individuales será insuficiente para que la mayoría de trabajadores se retire con una pensión superior a la mínima garantizada. Eso, sin contar que 6 de cada 10 empleos en México son informales y, por tanto, no acumulan ahorro en Afores.

Para compensar esa situación se busca “parchar” esa insuficiencia alentando a los trabajadores para que ahorren voluntariamente en sus Afores pero, por desgracia, tampoco les alcanzará de esta manera, y a cambio están sacrificando un capital que podría estar mejor invertido por ellos mismos con la asesoría adecuada.

Es entendible entonces que sean las propias personas las que busquen alternativas en estrategias financieras como los llamados “planes personales de retiro” (PPR), pero que, en el fondo, tienen el mismo problema que las Afores: los inversores entregan su capital a terceros confiando en que hagan un buen trabajo con su dinero.

No es propósito de este artículo profundizar en dichos planes, ni mucho menos criticarlos. Al contrario. Quien contrata un PPR está sin duda en una mucho mejor posición que aquellos que no lo tienen, con ventajas fiscales en el corto plazo, y tal vez con una mejor pensión en el muy largo plazo.

Sin embargo, la pregunta es: ¿realmente es indispensable un PPR para lograr un retiro digno? La respuesta es no.

De hecho, se debe tener cuidado en que instrumentos financieros como los seguros, fondos de inversión y PPRs, entre otros, no se conviertan en una carga financiera como si se tratara de pasivos (deudas) en lugar de activos (inversiones).

En mi experiencia como asesor financiero, me he topado con muchos casos en los que el inversionista ha caído en tal exceso de acumulación de compromisos de pago de seguros (como los que después de un largo plazo prometen pagar la suma asegurada contratada) y PPRs, que se convierten en un lastre que desgasta y que puede terminar con la cancelación anticipada de contratos y costosas penalizaciones.

Para evitar eso, cualquier inversor interesado en su retiro, sin importar si se trata de un empleado, autoempleado o empresario grande o pequeño, debe asumir la responsabilidad de la administración de su propia cartera de inversión.

La educación financiera de la vida real exige aprender, invertir por uno mismo, cometer errores, asesorarse de forma profesional y repetir el proceso hasta que nuestra cartera de activos financieros se afine y actualice de forma constante según los ciclos del mercado y nuestro perfil como inversionistas.

Si a pesar de ello se quiere seguir teniendo un PPR, está muy bien como complemento, nada más. Mientras tanto, seguiremos construyendo un sólido patrimonio de activos que nos asegure no sólo un retiro digno, sino un mejor nivel de vida del que podamos disfrutar a lo largo de nuestra carrera productiva. Tómelo en cuenta.

La NOM-035-STPS-2018, factores de riesgo psicosocial en el trabajo

La evolución del Derecho del Trabajo en nuestro país ha estado marcada por diferentes momentos clave, sin embargo, todos los avances o mejoras se habían centrado en el bienestar físico del trabajador y de su familia y, salvo lo relacionado con discriminación, hostigamiento y acoso, ninguno contemplaba el bienestar emocional, psíquico y social del trabajador. La NOM-035-STPS-2018, Factores de riesgo psicosocial en el trabajo, vigente a partir de octubre de 2019, vino a llenar ese vacío.

¿Por qué era necesario implementar la NOM-035-STPS-2018 en México?

Si observamos experiencias internacionales, son muchos los países que han trabajado de manera importante en impulsar este tipo de regulaciones, las cuales han generado grandes beneficios para los trabajadores y las empresas. Frente a esta realidad, México venía un tanto atrás; sobre todo considerando la relevancia que el país ha tomado en términos comerciales tras la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y la tan mencionada posición geográfica privilegiada. En perspectiva de mercado y competitividad, nuestro país necesitaba avanzar en este sentido para estar en igualdad de condiciones para ofrecer beneficios a la fuerza laboral, similares a los de otros países, cuyas empresas pueden invertir en México.

La NOM-035 propone una metodología para disminuir los factores de riesgo psicosocial en el trabajo y transitar hacia un entorno organizacional favorable; esta implica mayormente obligaciones para los patrones, aunque también algunas para los trabajadores; el enfoque de este texto está centrado en las primeras.

Una parte de las obligaciones patronales entraron en vigor el 23 de octubre de 2019 y la segunda fase de cumplimiento entró en vigor el 23 de octubre de 2020, e incluye:

• Centros de trabajo entre 16 y 50 trabajadores: aplicar una encuesta para identificar los factores de riesgo psicosocial.

•Centros de trabajo con más de 50 trabajadores: aplicar una encuesta para identificar los factores de riesgo psicosocial y evaluar el entorno organizacional.

•Para todos los centros de trabajo con 16 o más trabajadores: practicar exámenes médicos y evaluaciones psicológicas a los trabajadores expuestos a violencia laboral y/o a los factores de riesgo psicosocial, cuando existan signos o síntomas que denoten alguna alteración a su salud.

La encuesta de evaluación de los factores de riesgo psicosocial y entorno organizacional debe aplicarse al menos una vez cada dos años, y arroja un nivel para cada uno de los factores de riesgo: nulo, bajo, medio, alto o muy alto. En caso de que alguno de los factores de riesgo sea evaluado en un nivel superior a bajo, el patrón deberá implementar un programa para la atención de los factores de riesgo psicosocial con una duración de dos años, luego de los cuales se volverá a aplicar la encuesta para medir la efectividad del programa.

¿Quién vigila el cumplimiento de la NOM-035 a los patrones y sanciona el incumplimiento?

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) tiene a su cargo la vigilancia de esta NOM, a través de la Inspección del Trabajo. La NOM-035 no establece expresamente una sanción por incumplimiento, sin embargo, se trata de una disposición de seguridad y salud en el trabajo y, las sanciones por incumplimiento a este tipo de disposiciones se encuentran en la Ley Federal del Trabajo, y van de las 250 a las cinco mil UMAs.

Durante el presente sexenio, la STPS ha sido muy activa en inspecciones del trabajo. De acuerdo con datos del informe de labores del Ejecutivo federal en su segundo año de gobierno, en el último año llevaron a cabo 26 mil 844 inspecciones en un total de 23 mil 909 centros de trabajo.

Si bien el hacerse acreedores a sanciones por incumplimiento puede ser un motivador para que las empresas implementen las medidas establecidas por la norma, es importante considerar que este tipo de regulaciones nos dan la oportunidad de mejorar el entorno organizacional, lo cual a su vez y abona a la competitividad de las organizaciones.

Para 2020 la UMA equivale a 86.88 pesos.