Aquí encontrarás diversos artículos de la web enfocados en el saber laboral.

Cómo cultivar un ambiente laboral creativo.

Para promover el desarrollo de ideas innovadoras, no sólo basta con tener un equipo de trabajo talentoso, sino que también es necesario cultivar un entorno laboral creativo. A continuación, te dejo con cinco pasos a seguir para mantener la creatividad fluyendo:

1. Acércate a escuchar otras ideas y ponlas en práctica.

Escuchar ideas de otros compañeros de trabajo es un buen plan para despejarnos de ideas incompletas. Esto quizá pueda dar cabida a la fusión de ideas que al convertirse en una, den una solución deseada.

2. Dispón de un espacio para alentar a tu equipo al desarrollo de lluvia de ideas. 

Un salón de juntas diseñado para fomentar la relajación, la innovación, la libertad y la imaginación, es ideal para dejar afuera las distracciones e inspirarse para generar una lluvia de ideas que ayude a alcanzar las metas establecidas. 

3. Visita un lugar de relajación que inspire al pensamiento.

La mayoría de los entornos laborales están invadidos con constantes distracciones (juntas, llamadas telefónicas, etc.). Si tú y tu equipo de trabajo se toman un momento de vez en cuando para visitar algún lugar fuera de lo común, éste será capaz de brindarles la inspiración que buscan. Esto se debe a que cuando una persona está relajada, la mente se libera tanto consciente como inconscientemente, permitiendo que la imaginación florezca y las ideas fluyan. Además, cambiar de escenario es indispensable para darle una perspectiva distinta al problema en cuestión.

Creatividad, una habilidad laboral en alza - Tu empleo

4. Da espacio al humor.

Inyecta un poco de humor en las actividades diarias de la oficina y verás que esto dará como resultado quese generen más ideas prácticas y eficientes. Esto gracias a que el humor y la risa son de las principales causas del pensamiento creativo.

La creatividad motiva

Sofía Pimentel
Netcommerce

Salario emocional y los factores que lo definen

¿Por qué trabajas?

Muchos dirán: “por dinero”. Sin embargo, por más ceros que tenga tu nómina, hay elementos que suman o restan a tu satisfacción laboral y que forman parte de tu “salario emocional”.

Todas las retribuciones no económicas que obtienes por realizar tu trabajo son una parte importante de ese concepto, que comenzó a estudiarse hace unos 10 años, aunque apenas ahora está empezando a tenerse en cuenta.

“El salario económico es la base, pero hay que sumar a esa ecuación todo lo demás, todos aquellos elementos que te ayudan a crecer personal y profesionalmente. Eso es el salario emocional”, le cuenta Elizundia a BBC Mundo.

Pero ¡ojo!, advierten los expertos: un salario emocional alto nunca puede compensar un salario económico bajo.

10 factores clave que sirven para medir el salario emocional

1. Autonomía: “Es la libertad que uno siente de poder gestionar sus propios proyectos”

2.- Pertenencia: “El hecho de pertenecer a un grupo que te valora y te reconoce”.

3.- Creatividad: “Mucha gente cree que la creatividad es algo únicamente de artistas, pero hasta la gente con trabajos que se consideran más ‘serios’ pueden poner su sello creativo en el trabajo”

4.- Dirección: “La proyección de carrera en el futuro, la perspectiva a mediano y largo plazo en tu carrera”.

5.- Disfrute: “Es la parte de disfrutar, de gozar, de tener momentos agradables en el trabajo” (No podemos hablar de felicidad, porque es un concepto mucho más complejo que no puede recaer únicamente en el trabajo, pero sí de disfrute)

6.- Maestría: “La satisfacción que sientes con el trabajo bien hecho que te llena de orgullo. También es lo que hace que cada día con tu trabajo te vuelvas un poquito mejor”

7.- Inspiración: “Aquellos momentos que tu tienes gracias tu trabajo que te generan un sentimiento de posibilidad, que te inspiran una nueva perspectiva sobre las cosas que tal vez antes no habías visto”.

8.- Crecimiento Personal: “Gracias a tu trabajo te enfrentas a posibilidades que te ayudan a utilizar tus fortalezas de carácter que te hacen ser mejor persona, a sacar lo mejor de ti mismo”.

9.- Crecimiento Profesional: “Son aquellos momentos que te ayudan a ejercitar tus habilidades, tus talentos para ser mejor profesional”.

10.- Sentimiento de Propósito: “Que tengas la sensación de que tu trabajo contribuye a tus propios propósitos y a los de la organización, que tenga para ti un significado”

Por: BBC News Mundo

5 cambios que cambiarán el empleo en los próximos años (y cómo pueden afectarte)

Hay dos grandes fuerzas que están revolucionando el mundo del trabajo: La automatización y la pandemia de covid-19.

Es lo que se conoce como la “doble alteración” de los empleos, un concepto que incluye las transformaciones en el corto plazo debido a la crisis económica global y aquellas más profundas que se proyectarán en el tiempo, según una investigación hecha por el Foro Económico Internacional (WEF, por sus siglas en inglés).

El estudio proyecta que al 2025 se crearán más empleos que los que van a desaparecer.

A diferencia de las teorías catastróficas que anticipan un mundo dominado por las máquinas donde los seres humanos serán completamente desplazados, las conclusiones del WEF apuntan a las oportunidades que se abren para quienes tengan la opción de estudiar y adaptarse a las nuevas exigencias.

“Hay muchas oportunidades que se crearán con los trabajos emergentes, pero se requieren inversiones para que los trabajadores puedan entrenarse y transitar hacia los nuevos empleos”, apunta.

Estas son cinco claves sobre el futuro de los empleos, según la visión del WEF.

1. La automatización de la fuerza laboral está creciendo a una velocidad sin precedentes

Como la fuerza laboral se está automatizando más rápido de lo esperado por los expertos, la organización proyecta que desaparecerán 85 millones de puestos de trabajo en los próximos cinco años.

La adopción de nuevas tecnologías por parte de las empresas transformará las tareas, los trabajos y las habilidades que las compañías van a necesitar hacia el año 2025.

2. La revolución tecnológica creará 97 millones de nuevos empleos al 2025

Así como desaparecerán empleos, también surgirán nuevas oportunidades. La aceleración de los cambios tecnológicos creará 97 millones de puestos de trabajo.

Las profesiones emergentes abarcan un amplio rango sectores como, por ejemplo, la economía verde, el análisis de datos o la inteligencia artificial.

Las estadísticas analizadas por la organización también registran un creciente aumento en empleos en ingeniería, computación en la nube y desarrollo de productos.

También seguirán ampliándose sectores como la economía del cuidado de personas, marketing, ventas, creación de contenido (como la gestión de redes sociales), desarrollo de software y aplicaciones, así como tareas enfocadas en la transformación digital.

Recientemente se ha visto un apetito por parte de los empleadores para contratar especialistas en automatización de procesos, analistas de seguridad de la información y especialistas en el internet de las cosas.

3. Las tres habilidades más requeridas en el mundo laboral en 2025

El pensamiento analítico, la creatividad y la flexibilidad estarán entre las habilidades más buscadas en 2025.

A ellas se suman la capacidad de pensar de manera crítica y de resolver problemas, características que cruzan distintos perfiles profesionales y que cobrarán una importancia cada vez mayor en el futuro.

La investigación señala que también se ha detectado la necesidad de habilidades como la autogestión, el aprendizaje activo, la resiliencia y la tolerancia al estrés.

4. Las empresas más competitivas mejorarán las habilidades de sus empleados

Aquellas empresas que se destacan por ser más competitivas van a poner el foco en mejorar las habilidades de sus trabajadores.

Las proyecciones apuntan a que casi la mitad de los trabajadores necesitará volver a capacitarse para poner al día sus destrezas en los próximos años.

El llamado “aprendizaje para toda la vida” es un concepto que se está expandiendo rápidamente en las industrias, de tal manera que las capacitaciones constantes serán una pieza fundamental del engranaje productivo.

Sin embargo, esa tarea no solo estará en manos del sector privado, ya que los gobiernos tendrán que apoyar a aquellos grupos de trabajadores que quedarán desplazados por los gigantescos cambios del mercado laboral.

5. El trabajo remoto llegó para quedarse

La pandemia de covid-19 instaló maneras más flexibles de trabajo. Una de ellas, el trabajo remoto, que llegó para quedarse en algunas empresas, dice el estudio.

Alrededor del 84% de los empleadores encuestados por el WEF, dijo estar preparado para digitalizar rápidamente los procesos de trabajo, incluida una expansión significativa del teletrabajo.

Cecilia Barría
BBC News Mundo

Así determinará el IMSS si un contagio de COVID-19 es riesgo de trabajo

Estos son los criterios y procedimientos que utilizará el IMSS para determinar si un contagio es o no riesgo de trabajo.

El 8 de enero de este año, el Consejo Técnico del IMSS publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un acuerdo donde se establece que la enfermedad del COVID-19 es un riesgo de trabajo, sin importar la actividad del trabajador.

De acuerdo con algunos especialistas, esto significa que el IMSS aumentará las primas que cobra a las empresas y trabajadores en 2021. En entrevista con Reforma, Bernardo Elizondo Ríos, socio del despacho Adame y Elizondo Abogados, explicó que las primas podrían aumentar hasta en 50% a partir de marzo.

Según el especialista, la medida traería graves consecuencias para las empresas que han tenido indemnizaciones por enfermedad, muerte o incapacidad derivadas del COVID-19. De acuerdo con varios abogados laborales, es casi imposible determinar dónde se dio el contagio, por lo que no se puede argumentar que el riesgo sea laboral.

En entrevista con el mismo medio, Héctor de la Cruz, abogado de la firma De la Vega & Martínez Rojas, dijo que la medida es injusta porque obliga al patrón a pagar las incapacidades sin evidencia concreta de que la enfermedad se contrajo en su centro de trabajo. Por todo esto, el especialista dijo que probablemente varias empresas recurran al amparo.

Cómo determinar si se trata de un riesgo de trabajo

El IMSS dio a conocer los parámetros que se usarán para determinar cada caso individualmente.

En primer lugar, el artículo 513 de la Ley Federal del Trabajo establece lo siguiente sobre los riesgos de trabajo:

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social actualizará las tablas de enfermedades de trabajo y de evaluación de las incapacidades permanentes resultante de los riesgos de trabajo, mismas que se publicarán en el Diario Oficial de la Federación y serán de observancia general en todo el territorio nacional, para este efecto dicha dependencia escuchará la opinión de la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, de la Secretaría de Salud, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como de especialistas en la materia.

La fracción 136 de este artículo establece como riesgo la virosis (hepatitis, enterovirosis, rabia, psitacosis, neumonías a virus, mononucleosis infecciosa, poliomielitis y otras). Por esto, se puede catalogar al Coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19) como enfermedad de trabajo.

Niveles de riesgo

El IMSS determinó que hay cuatro niveles separados según la exposición durante la pandemia. Los niveles se basan en las guías establecidas por las secretaría del Trabajo y de Salud y en la Guía sobre la preparación de los lugares de trabajo del Departamento el Trabajo de Estados Unidos.

Los trabajos con riesgo muy alto de exposición son aquellos con alto potencial de exposición a fuentes conocidas o sospechosas de COVID-19 durante procedimientos médicos específicos, trabajos mortuorios o procedimientos de laboratorio. Los trabajadores en esta categoría incluyen:

  • Trabajadores del cuidado de la salud realizando procedimientos generadores de aerosol en pacientes que se conoce o se sospecha que portan el COVID-19.
  • Personal del cuidado de la salud o de laboratorio.
  • Trabajadores de morgues que realizan autopsias.

Los trabajos con riesgo alto de exposición son aquellos con un alto potencial de exposición a fuentes conocidas o sospechosas de COVID-19. Los trabajadores en esta categoría incluyen:

  • Personal de apoyo y atención del cuidado de la salud expuestos a pacientes que se conoce o se sospecha que portan el COVID-19.
  • Trabajadores de transportes médicos que trasladan pacientes que se conoce o se sospecha que portan el COVID-19 en vehículos encerrados.
  • Los trabajadores mortuorios involucrados en la preparación de los cuerpos de personas que se conoce o se sospecha que portaban el COVID-19.

Los trabajos con riesgo medio de exposición incluyen aquellos que requieren un contacto frecuente (menos de 1.80 metros) con personas que podrían estar infectadas, pero que no son pacientes que se conoce o se sospecha que portan el COVID-19.

Los trabajos con un riesgo de exposición bajo son aquellos que no requieren contacto con personas que se conoce o se sospecha que están infectados ni tienen contacto cercano frecuente con el público en general.

Criterios

Como explica Fiscalia, para que un trabajador se considere dentro de una probable enfermedad de trabajo debe cumplir con estos requisitos:

  • Al desempeñar sus actividades laborales tiene contacto con:
    • 1. Paciente o persona confirmada con el virus.
    • 2. Paciente o persona considerada sospechosa.
  • También deben tomarse en cuenta los niveles de riesgo.
  • Debe tener un periodo de latencia entre 1 y 14 días entre el contacto y el inicio del cuadro clínico.

Si se demuestra que el trabajador estuvo expuesto a la enfermedad por su actividad y se elimina la posibilidad de una exposición extralaboral, el caso se considerará como enfermedad de trabajo.

Un 50% de profesionistas no logra desconectarse del trabajo al terminar su jornada

El balance entre la vida laboral y la personal es uno de los retos más relevantes para cuidar la salud, especialmente en estos tiempos.

El 52% de los profesionistas no logra desconectarse de sus responsabilidades laborales cuando termina su jornada, de acuerdo con el sondeo semanal del “Termómetro Laboral” de OCCMundial, bolsa de trabajo vía internet.

De este porcentaje, 3 de cada 10 siguen atendiendo emails o llamadas en su tiempo libre y 2 de cada 10 se mantienen pendientes en sus días de descanso.  

Otro 46% de los encuestados indicó que no trabaja ni piensa en sus pendientes una vez que termina su horario laboral; sin embargo, siempre tiene abierta la posibilidad de contacto en caso de que se presente algún problema o si lo necesitan por alguna situación especial. El 2% restante dice sentirse agobiado por otros asuntos ajenos al trabajo: casa, hijos, etc.  

De manera adicional, se les cuestionó sobre qué tanto han incrementado o disminuido sus niveles de estrés laboral a raíz de la emergencia sanitaria: el 64% mencionó que su estrés ahora es mayor; un 20% dijo sentirse igual que antes de la pandemia, mientras que un 15% señaló sentirse más relajado en los últimos meses. 

“Desde antes de la pandemia, el cuidado de los niveles de estrés laboral ya había tomado relevancia y por esta razón el surgimiento de la NOM 035 de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que busca reducir el riesgo de enfermedades psicosociales entre los colaboradores”, comentó Sergio Porragas, director de operaciones de OCCMundial. 

“Ahora se vuelve indispensable cuidar el estado emocional porque los niveles de estrés e incertidumbre están aumentando ante las nuevas estructuras de trabajo y por la reducción de los puestos laborales”, agregó.  

Asimismo, durante su semana del 6 al 12 de noviembre, el Termómetro Laboral reveló que en cuanto a los planes de contratación de las organizaciones, el 39% está contratando en puestos críticos; 30% mantiene sus contrataciones en pausa; 26% está contratando con normalidad y 5% está contratando más que antes.  

Aunque esta semana se publicaron 100 vacantes menos que la semana anterior, 62 mil 800 vacantes publicadas totales, la recuperación de ofertas de empleo se mantiene a un ritmo gradual a nivel nacional. 

En los últimos siete días, los sectores que mostraron el mayor incremento de publicaciones fueron: Seguros y Reaseguros (37%), Educación (22%) y Atención a Clientes (10%); en comparación con otras áreas que fueron las que más decrecieron: Minería (-29%), Turismo (-19%) y Tecnología (-2%). 

Durante dicha semana de “Termómetro Laboral” se destacan los siguientes datos: el 29% de los sueldos ofrecidos fue de 5 mil a 10 mil pesos, seguidos por los de 10 mil a 15 mil, con el 22%. 

Solo 12% de las compañías a nivel nacional confía en mejorar sus ingresos en los próximos 3 meses, en comparación con el 88% de las que no ven viable ese repunte antes de esos meses. 

Los empleos formales de planta están siendo mucho menos ofrecidos, por lo que 3 de cada 10 empresas continúa ofreciendo empleos temporales.  

Casi 7 de cada 10 mexicanos temen perder su empleo en los próximos 12 meses; esto explica de cierto modo la productividad que han mantenido las personas en su trabajo: el 88% de las empresas, según nuestra herramienta, se ha visto favorecida con desempeños desde normales hasta muy altos. 

Los estados con menos vacantes creadas son: Baja California Sur, CDMX, Chiapas, Estado de México, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sonora y Yucatán.  

Las categorías con menos vacantes creadas son: Administrativos, Arte y diseño, Ciencias Sociales y Humanidades, Comunicación, Contabilidad y Finanzas, Deportes, Derecho, Mercadotecnia, Recursos Humanos y Turismo. 

Siete técnicas de motivación laboral para recuperar la ilusión en el trabajo

¿Qué sientes cuando suena el despertador por la mañana: entusiasmo o apatía? Si eliges la segunda opción, no estás sola. De hecho, entre el 55% y el 80% de las personas consideran su trabajo como una obligación, no como una actividad en la que disfruten, según sostiene Emiliana R. Simon-Thomas, Ph. D. y directora de Ciencias en The Greater Good Science Center, en el artículo The Four Keys to Happiness at Work. Si a menudo te despiertas con la segunda respuesta en la cabeza, es hora de poner en marcha estrategias que eleven tu motivación laboral y te permitan seguir creciendo en tu carrera profesional.

Concepto de motivación laboral

La motivación en el trabajo consiste en “el proceso mediante el cual las personas, al ejecutar una actividad específica, desarrollan unas capacidades que conducen a la materialización de ciertos objetivos para satisfacer necesidades y/o expectativas”, según la definición recogida por N. Delgado en Los estilos de enseñanza

Estos esfuerzos dependerán de la mayor o menor satisfacción recibida, o dicho de otro modo, tu conducta futura será una u otra en función de si valió la pena o no la dedicación. Según Javier Mahillo, profesor de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) especializado en temas educativos, la motivación laboral es “el primer paso que nos lleva a la acción”. Sin ella, las personas no funcionan, ni avanzan, ni mejoran. 

De ahí su importancia en el ámbito profesional, donde aspectos como la relación con los superiores, el reconocimiento, las oportunidades de crecimiento, el ambiente de trabajo y la flexibilidad laboral conforman el top 5 de los elementos que influyen en la motivación de los trabajadores, tal como se refleja en The 2019 Employee Engagement Report de TinyPulse. 

Tipos de motivación en el trabajo

Ahora bien, siguiendo lo que plantean los investigadores Edward L. Deci y Richard M. Ryan en su libro Self-Determination Theory (teoría de la autodeterminación) (2017), existen dos tipos fundamentales de motivación laboral: 

  • Extrínseca: se produce cuando el impulso hacia la acción se genera por factores externos, como un aumento del salario, un ascenso o el reconocimiento público. 
  • Intrínseca: es aquella motivación que nace a partir de factores internos, es decir, cuando te esfuerzas por conseguir algo por mera satisfacción personal. 

Ambas fuentes motivacionales tienen un impacto en la implicación y satisfacción laboral. Sin embargo, ya que la motivación extrínseca se produce a partir de un incentivo que escapa a tu control, lo recomendable es centrarse en la intrínseca, trabajando los estímulos internos que sí puedes gestionar por ti misma.

¿Por qué es importante ir con motivación al trabajo?

La razón para centrarse en este aspecto es que, cuando cuentas con motivación, te beneficias de importantes ventajas, entre las que destacan: 

  • Eficiencia. Cuando un proyecto te apasiona, no te importa volcar tus conocimientos y tiempo en él, de modo que el trabajo resulta mucho más eficiente.
  • Eficacia. Del mismo modo, si sientes satisfacción en tu empleo las probabilidades de alcanzar los objetivos propuestos se disparan. 
  • Productividad. Dada esta mayor eficiencia y eficacia, cuando hay implicación en tu trabajo, tu productividad se eleva un 12%. 
  • Energía. Igualmente, contar con un objetivo apasionante es sinónimo de entusiasmo y energía. ¿A que te sientes más vital cuando tienes por delante un reto que te gusta? 
  • Gestión del estrés.  Si estás en un estado de desmotivación, cualquier obstáculo parece insalvable; en cambio, la motivación te permite tener una perspectiva más positiva, entendiendo los impedimentos como oportunidades y gestionando mejor el estrés.  
  • Relaciones interpersonales. Entre las ventajas de la motivación laboral también cabe citar que aumenta la colaboración y el trabajo en equipo. 
  • Éxito laboral. Como consecuencia de todo lo anterior, si la motivación laboral es alta, la tasa de éxito que conseguirás es a su vez superior. 

Siete técnicas para aumentar la motivación laboral

Mantener un nivel de motivación laboral óptimo no siempre es fácil. Numerosos elementos externos pueden influir en tu estado de ánimo o la propia monotonía puede ir mermando poco a poco tu implicación. La falta de nuevos retos o el estancamiento en la jerarquía empresarial suelen ser importantes bloqueadores de la motivación. 

Incluso tú mismo, especialmente si eres mujer, puedes dinamitar tu entusiasmo a causa del llamado síndrome del impostor, ese sentimiento que te hace creer que no mereces tus logros y pronto te ‘descubrirán’. 

Por eso es importante que practiques con asiduidad técnicas para mejorar tu motivación laboral. ¿Cuáles son? 

1. Encontrar una ‘pasión’

Dedicarte a algo que te apasione es sin duda el mejor aliciente para un profesional. A esto se refería Confucio cuando decía: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

En este sentido, realizar una actividad por vocación tiene muchos efectos positivos que repercuten en el bienestar psicológico a largo plazo. Para descubrirla, plantéate cuestiones como qué te gustaba hacer en tu infancia, cuáles son tus deseos, qué legado te gustaría dejar, a quién admiras y qué objetivos merecerían cualquier sacrificio por tu parte. 

2. Aceptar nuevos retos 

Los seres humanos tienden a evitar los riesgos para garantizar su seguridad. Es algo que llevan haciendo millones de años. Pero la estabilidad también tiene su lado negativo: la rutina provoca un desalentador estancamiento personal y profesional.

Si quieres superar esta situación, Robert M. Yerkes y John D. Dodson, clásicos autores de The Relation Of Strength of Stimulus To Rapidity Of Habit-Formation (1908), ya aconsejaron experimentar cierto grado de ansiedad al que denominaron nivel de “ansiedad óptima”. ¿Cómo? Saliendo de tu zona de confort y aceptando nuevos desafíos. Una meta que te será más fácil de asumir si amplías tu formación e incorporas nuevas habilidades que hasta ahora no dominabas y que te ayuden a impulsar tu carrera. 

3. Aumentar las relaciones interpersonales

¿Sabías que, según Gallup (2018), contar con un amigo en el trabajo hace que tu motivación laboral se dispare un 50%? Como seres sociales, las relaciones interpersonales tienen un importante impacto en el estado anímico de las personas. 

Si tienes compañeros con los que mantienes un vínculo de confianza o construyes una red de contactos en la que apoyarte en el ámbito profesional, siempre podrás contar con ellos para animarte en esos momentos más críticos o darte el empujón que necesitas para emprender nuevos retos. 

4. Practicar el optimismo

El optimismo está relacionado con una mayor satisfacción y bienestar. “Afrontar todos y cada uno de los momentos del día a día, los buenos y los no tan buenos, con una actitud optimista y siendo positivo, te ayudará a ser más feliz, a mejorar la calidad de tus relaciones sociales, y estar más a gusto contigo mismo”, apunta Carolina G. Nombela en el artículo de Forbes Por qué debes ser optimista en tu trabajo

Si te encuentras bien, te resultará más fácil conseguir tus metas e impulsar tu motivación. Además, las emociones son contagiosas, así que tu optimismo  se extenderá al resto de tu círculo, generando una espiral de  beneficio mutuo. 

5. Desconectar

Aprende a desconectar. Muchas veces, tu hartazgo no tiene más fundamento que el mero cansancio que sufres por no encontrar un equilibrio entre vida laboral y personal. Según el Estudio sobre conciliación y familia (2019), de Suavinex, el 62,4% de las mujeres afirma que tiene problemas para conciliar la vida personal, familiar y profesional. 

De hecho, esta falta de desconexión genera sensación de hastío, apatía, estrés… En definitiva, desmotivación, así que, ¿has probado a pedir unos días libres? ¿O irte de vacaciones? ¿U organizarte mejor para no tener que alargar en exceso la jornada laboral? 

6. Organizar y planificar

De igual modo, si el caos impera en tu día a día, empieza a cambiar de hábitos, porque el orden y la disciplina también contribuyen a mejorar tu motivación laboral. 

Las personas con una alta autodisciplina y organización son más felices. Esto se debe a que, gracias a esta planificación y orden, vas a ser más eficiente, evitando la sobrecarga, que a la larga se convierte en desmotivación. Además, serás capaz de gestionar los conflictos y de tomar decisiones más rápidas y racionales. 

7. Ampliar las habilidades y competencias

Por último, para afrontar esta renovación, es esencial que adquieras capacidades de forma progresiva  a lo largo de toda tu carrera, buscando programas que se adapten a tu situación y tus necesidades.

De este modo, cuando incorporas nuevas habilidades y competencias aumentas tus opciones laborales y, al mismo tiempo, te sientes con el conocimiento suficiente para embarcarte en nuevos proyectos. Pero independientemente de ellos, la mejora de capacidades te hará sentir mayor plenitud personal, lo que afectará positivamente a tu motivación intrínseca. 

Este hábito de “reciclaje” lo llevan a cabo más mujeres que hombres. Así, una investigación desarrollada por Zenger Folkman en 2017 evidenció que en los primeros años de la vida laboral no existe diferencia de género significativa. En cambio, conforme avanza la carrera laboral, las mujeres profesionales mantienen el nivel de mejora continua, mientras que ese interés por el desarrollo constante disminuye en el caso de los varones.

Encuentra tu motivación e impulsa tu carrera

Potenciar tu motivación en el trabajo no es solo responsabilidad de la empresa; conseguirlo también está en tu mano, y puedes lograrlo poniendo en práctica estos sencillos consejos y buscando programas formativos que te ayuden a mejorar tus habilidades e impulsar tu carrera hacia nuevos caminos que te satisfagan y potencien tu implicación.  

El coronavirus acelera la Cuarta Revolución Industrial: el trabajo robotizado alcanzará al humano en cinco años

  • El 47% del trabajo global estará automatizado en 2025, según el WEF
  • El organismo alerta de que aumentarán las desigualdades laborales

La pandemia del nuevo coronavirus, que ha obligado a millones de personas a teletrabajar y ha aumentado la importancia de lo digital, acelerará la llegada de la Cuarta Revolución Industrial. En 2025 el empleo robotizado ya será tan habitual como el humano, según predice un estudio del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) presentado este miércoles.

En su informe anual sobre el futuro del empleo, la institución que organiza el Foro de Davos muestra que la crisis sanitaria global ha aumentado el interés de las empresas en adoptar la inteligencia artificial y la robotización, dos de las principales características de esa revolución ya iniciada pero que ahora avanza más rápido.

De esta manera, el estudio llega a la conclusión de que ya en 2025 casi la mitad del trabajo global (47%) estará automatizado, frente al 33% actual.

Muchos empleos perdidos… y otros muchos creados

Esto producirá una importante pérdida de empleo, aunque los expertos del WEF indican que irá acompañada de la creación de trabajos en determinadas áreas, como el análisis de datos o la computación en la nube, dos de las nuevas habilidades que serán más demandadas.

“El ritmo de creación de empleos está siendo más rápido que el de destrucción”

Sin embargo, “el ritmo de creación de empleos está siendo más rápido que el de destrucción”, ha destacado hoy en la conferencia de presentación del informe la directora gerente de WEF, Saadia Zahidi.

El informe estima que para 2025, en 26 grandes economías estudiadas se habrán perdido 85 millones de empleos pero se habrán generado 97 millones, “adaptados a la nueva división entre humanos, máquinas y algoritmos”.

La revolución que se avecina no siempre significará destrucción de empleos: de las empresas sondeadas por el estudio, un 43% prevé reducir su plantilla a causa de la integración tecnológica, pero un 34% considera aumentarla, según el Foro Económico Mundial.

Formación para la transformación

La formación de nuevos empleados y de los que ya trabajan será clave en este proceso de transformación, como prueba el hecho de que el 94% de los directivos de empresa encuestados subrayaron que esperan que sus trabajadores adquieran nuevas habilidades en sus empleos, cuando hace dos años ese porcentaje era de sólo el 65%.

La directora de análisis de datos de la plataforma de educación virtual Coursera, Emily Glassberg Sands, ha señalado que el aprendizaje en línea, una de las herramientas de formación clave hacia la transformación digital, ya está cambiando rápidamente desde el inicio de la crisis sanitaria.

“La gente busca cuatro veces más programas de formación en línea, las compañías ofrecen cinco veces más estos cursos, y los gobiernos nueve veces más, ha explicado en la presentación del informe.

La era del teletrabajo que ha traído la pandemia ha llegado para quedarse, concluye también la investigación, en la que se ha hallado que un 84% de los empleadores tienen la intención de digitalizar rápidamente los procesos de trabajo, y de trasladar un 44% de sus empleados al trabajo remoto.

¿Una era aún más desigual?

El estudio advierte sobre un aumento de la desigualdad laboral debido al impacto de la pandemia combinado con el de la transformación tecnológica, en la que “los empleos con menores sueldos y aquellos en manos de mujeres y jóvenes se verán más afectados en la primera fase de la contracción económica”.

El impacto será incluso mayor que en la gran recesión de 2008, y profundizará las desigualdades ya existentes, ha alertado WEF.

“Es necesario el trabajo coordinado de empresas e instituciones”

Glassberg Sands y Zahidi han coincidido que para que esta gran transición hacia el trabajo automatizado y digital no tenga consecuencias tan negativas “es necesario el trabajo coordinado de empresas e instituciones, incluidos los gobiernos”.

“Llega una era en la que los gobiernos podrían ser más grandes en tamaño pero también han de ser más atrevidos en sus políticas”, ha agregado el consejero delegado de la firma de inteligencia artificial FutureFit Ai, Hamoon Ekhtiari

Pese a estar en el sector más ligado a la sustitución de hombres por máquinas, en este caso ya capaces de aprender como los humanos, Ekhtiari ha querido dar un mensaje positivo, asegurando que “hay grandes puestos de trabajo escondidos, no solo en la tecnología sino también en campos como la educación”.

El futuro del trabajo es digital, pero también humano“, ha asegurado la economista jefe de la plataforma digital de empleo Linkedin, Karin Kimbrough.

La directora gerente del Foro Económico Mundial ha recordado por su parte que la actual pandemia ha provocado que el trabajo virtual aumente, pero al mismo tiempo ha aumentado el prestigio de muchos empleos cara a cara, desde los trabajadores sanitarios a los cajeros de supermercado.

¿Cuándo pagan el aguinaldo en México este 2020?

El artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo establece que “los trabajadores tendrán derecho a un aguinaldo anual”

El aguinaldo es una prestación laboral anual y un derecho irrenunciable de los trabajadores que no distingue rama ni nivel jerárquico.

De acuerdo con la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), todos los trabajadores, sin excepción, tienen derecho a esta prestación. Además, los trabajadores no necesitan haber trabajado el año completo, ni estar laborando en la fecha de su pago, es decir, que tienen derecho a que se les pague la parte proporcional del aguinaldo, de acuerdo al tiempo que laboraron en el año.

Esta prestación, se encuentra establecida tanto en la Ley Federal del Trabajo como en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en México.

¿Cuándo se paga el aguinaldo?

El artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo establece que “los trabajadores tendrán derecho a un aguinaldo anual que deberá pagarse antes del día veinte de diciembre, equivalente a quince días de salario, por lo menos”.

“Los que no hayan cumplido el año de servicios, independientemente de que se encuentren laborando o no en la fecha de liquidación del aguinaldo, tendrán derecho a que se les pague la parte proporcional del mismo, conforme al tiempo que hubieren trabajado, cualquiera que fuere éste”, añade. 

Mientras que el artículo 42 Bis de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en México establece que “los trabajadores tendrán derecho a un aguinaldo anual que estará comprendido en el Presupuesto de Egresos, el cual deberá pagarse en un 50% antes del 15 de diciembre y el otro 50% a más tardar el 15 de enero, y que será equivalente a 40 días del salario, cuando menos, sin deducción alguna”.

“El Ejecutivo Federal dictará las normas conducentes para fijar las proporciones y el procedimiento para los pagos en caso de que el trabajador hubiere prestado sus servicios menos de un año”, agrega. 

Sin embargo, el día de ayer, durante la Firma del acuerdo de colaboración entre la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO) y la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) por El Buen Fin 2020, que se llevó a cabo por videoconferencia debido a la emergencia sanitaria generada por el SARS-CoV-2 (Covid-19), el presidente de la CONCANACO, José Manuel López Campos, anunció que, al igual que en años pasados, se adelantarán los aguinaldos a los empleados burócratas

Cabe mencionar que la Ley Federal del Trabajo concede a los trabajadores un año para reclamar el pago del aguinaldo, contado a partir del día siguiente a la fecha en que esa obligación sea exigible al patrón, siempre que esta prestación no les sea cubierta o se haya pagado en forma incorrecta.

¿Cómo se calcula el aguinaldo?

“Para calcular el monto del aguinaldo debe considerarse el salario diario base o aquél que ordinariamente perciben los trabajadores por un día laborado y que se esté devengando al momento en que deba pagarse tal prestación. Por lo que para esta remuneración laboral no se contempla el salario diario integrado, que acumula al salario diario base las diversas prestaciones a que tienen derecho los trabajadores”, explica la PROFEDET

“Cuando la retribución sea variable, se tomará como salario diario el promedio de las percepciones obtenidas en los treinta días laborados antes del nacimiento del derecho al aguinaldo”, detalla. 

¿Dónde puedo recibir asesoría sobre el aguinaldo?

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Más trabajo, pero menos empleo pagado: la pandemia amplía la brecha de género

En medio de la pandemia, las mujeres registraron tasas de desocupación más altas a la par que sus cargas de trabajo no remunerado aumentaron.

La pandemia de COVID-19 no solo evidenció la brecha de género en materia laboral en el país, sino que la ha ampliado. Hasta julio pasado, se contabilizaban tres millones de mujeres ocupadas menos que en el mismo mes de 2019, mientras que el 6.3% de la población económicamente activa de este sector está desocupada frente a un 4.8% de los hombres.

A ello, se le suma también la carga laboral doméstica o de cuidados –como las tareas escolares y del hogar, actividades que no son remuneradas–, así como la brecha de ingresos. “Las mujeres estamos sí o sí en desventaja en cuanto a las brechas de desempleo, en cuanto a las brechas del tiempo dedicado al hogar y en cuanto a las brechas de ingreso”, sostuvo María Ayala, investigadora de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Justo en medio de la jornada nacional de distanciamiento social, Rocío se quedó sin empleo. La joven de 36 años trabajaba en un empresa de entretenimiento, la cual vio reducidas sus actividades y proyectos por las medidas de mitigación para prevenir contagios. En los primeros días siguió yendo de guardia la oficina y haciendo home office, pero al cabo de unas semanas, le rescindieron su contrato.

Aunque sí la liquidaron conforme a la ley y tenía algunos ahorros, sus recursos son limitados al igual que las posibilidades de encontrar trabajo en esta situación. Ha enviado cerca de 20 solicitudes de empleo y hasta el momento no ha habido buenas noticias.

Fátima Masse, coordinadora de proyectos del IMCO, comentó que de mayo a julio 18 hombres empezaron a regresar al mercado laboral o mejorar sus condiciones de trabajo –que estaban trabajando todas las horas que tenían ofertadas o que dejaron de estar desocupados–, pero en contraste solo 14 mujeres lo lograron en ese periodo.

“La pandemia afecta mucho más a las mujeres que a los hombres desde la perspectiva económica (…) los hombres están regresando mucho más rápido que las mujeres y en mejores condiciones laborales”, aseguró en entrevista.

Lo que están viendo desde el IMCO es que las mujeres que regresan al mercado laboral, no necesariamente lo hacen como subordinadas y remuneradas, que es donde están las trabajadoras formales, sino que están “brincando” como trabajadoras propias, lo que les preocupa porque no tiene seguridad social o no reciben un pago.

La cifra de no remuneradas se duplicó: pasó de 3.1% a 7.6%, mientras que las trabajadoras propias de 14% a 23%”, detalló Masse, luego al explicar que probablemente son las mujeres que trabajaban, por ejemplo, en un hotel que cerraron, que se van a su casa y que terminan vendiendo cosas o algo que pueda hacer en los tiempos tan limitados que tiene.

Hace unas semanas, Paloma Escoto, compartió una publicación en Twitter que recibió más de 8,200 retuits, en la que pedía ayuda para que le compraran peluches. “No me da vergüenza vender de todo. No cuento con empleo formal ni salario fijo, me declaro nueva mamá emprendedora”, escribió la gestora cultural.

Su situación es similar a la de otras miles de mujeres que ante la crisis buscan formas para salir adelante.

La tardía recuperación

Si bien la brecha de género venía de tiempo atrás, con la epidemia se ha agravado y la población femenina afectada es la que más está tardando en recuperarse.

En julio de 2019, 21.4 millones de mujeres estaban ocupadas y 33.6 millones de hombres; para abril de 2020, en medio de la pandemia, disminuyeron a 16.8 y 26.5 millones, respectivamente, mientras que para julio, la población femenina se incrementó a 18.4 millones –tres millones menos que hace un año– y la masculina a 31.4 millones, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

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Una de las razones por las que la situación laboral para la población femenina tarda más es porque siete de cada 10 mujeres pertenecen al sector terciario, de servicios, y que tiene mayor contacto con la gente, como es el caso de restaurantes, hoteles, entre otros, que son las últimas áreas en retomar actividades.

“El problema ya venía estando en la desigualdad de la participación entre hombres y mujeres, pero de manera relativa en la mujer no se ha logrado recuperar, porque hay una redistribución de los trabajos de la mujer en lo sector terciario, en el que participan 70% de mujeres y menos se ha incorporado”, expuso Edgar Vielma, director General de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, en el XXI Encuentro Internacional de Estadísticas de Género.

La reducción de la actividad económica afectó en primera instancia a las trabajadoras informales que perdieron su sustento de vida de forma casi inmediata, sin ninguna red o posibilidad de sustituir el ingreso diario en general. Actualmente, la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral en México es de 39.2%.

Las mujeres en el mercado laboral

Verónica Alaimo, especialista sénior de la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló que a raíz del COVID-19, las mujeres trabajadoras han tenido que combinar su trabajo remunerado con tareas del hogar, educación de los hijos y tareas de cuidado, responsabilidades que recaen sobre ellas.

En México, las mujeres asumen en promedio 39 horas semanales de trabajo no remunerado de cuidado de personas y de hogares, es decir el doble de tiempo que los hombres, lo que impacta en el desarrollo de sus carreras, afecta su competitividad y eficiencia, las obliga a dejar pasar oportunidades y les crea obstáculos para obtener promociones y aumentos.

“Esto preocupa porque necesitaríamos estar viendo de parte de la política pública programas que cambien los incentivos, que a pesar de que las mujeres se están llevando la mayor carga dentro del hogar, puedan lograr romper la barrera y logren permanecer en el mercado laboral e incluso crecer en él”, señaló Masse.

Al respecto, ONU Mujeres planteó unas sugerencias para atender estas situaciones con perspectiva de género y corresponsabilidad desde las empresas o centros de trabajo, como enviar un mensaje un claro a todo el personal que reconozca la carga de cuidados generada por el contexto actual; establecer una lista del personal que tiene carga extra de cuidados por las medidas ante la COVID-19, dividida por áreas; solicitar que cada equipo de trabajo busque una repartición temporal de tareas urgentes, para liberar parte del tiempo del personal que atiende estas tareas, entre otras.

Ayala refirió que en cuanto a la brecha salarial, por ejemplo, las mujeres que son las que están al frente de la “batalla”, es decir que trabajan en sector salud o educación, que en estos momentos son primordiales, ganaban antes de la pandemia en promedio 1,320 pesos mensuales.

“Es la paradoja social de las mujeres, tenemos más desempleo y más trabajo”, comentó ya que existen jornadas laborales adicionales en la casa, lo que aunado a la brecha salarial y a las oportunidades, las coloca en una posición vulnerable.

Mientras no cambiemos el chip va a ser más difícil que el país gane al ingresar a estas mujeres en un mercado laboral mucho más justo.

La especialista del BID escribió que el impacto de la crisis en las mujeres pone en tela de juicio los avances que se habían logrado en este nuevo siglo para cerrar la brecha de género. Sostuvo que se debe asegurar que más mujeres puedan acceder a un empleo formal superada la etapa de confinamiento e incorporar activamente la dimensión de género en las estrategias de respuesta ante la pandemia, mientras que dentro del mercado laboral, es necesario que las políticas de reactivación económica las incorporen proactivamente.

Con ella coincidió Masse, quien dijo que el riesgo es que se reviertan los avances conseguidos. “No se está rompiendo con la inercia, tenemos una brecha de género en la economía muy grande y el gran riesgo de la pandemia es que se reviertan avances que se han tenido en los últimos años y que inclusive sean brechas aún más difíciles de cerrar”, afirmó.

10 preguntas más comunes (y trampas) en una entrevista de trabajo

Dicen que “todos vendemos” y en el caso de las entrevistas de trabajo, cuando aspiramos a un puesto, lo que hacemos es tratar de destacar nuestras cualidades y talento para un puesto específico. Por eso, hay que prepararse muy bien y conocer las preguntas más comunes y preparar posibles respuestas.

Antes de pasar a las preguntas necesitamos que sepas lo siguiente. Así como te puedes preparar para la entrevista, lo mismo pueden hacer los reclutadores. Si se trata de personas con experiencia, antes de hacerte las famosas 10 preguntas más comunes, te pueden lanzar frases como estas para que hables libremente y tengas cuidado:

Trampa 1. “Cuéntame un poco sobre tí”. Esta no es una pregunta, sino una frase tramposa que te puede hacer hablar de más. Trata de hacer referencia a las cosas que has escrito en tu Currículo y da un poco de mayor contexto del mismo, sin irte a cosas que puedan ser de poco interés para el entrevistador.

Trampa 2. “Descríbeme tu trabajo soñado”. Esta frase puede ser una trampa si solo quieres tomar el trabajo por el que acudiste a la entrevista como un escalón más en tu carrera profesional. Si dices eso y la empresa busca a alguien que se quede a largo plazo, podría ser un problema. Puedes comentar algo genérico, como un trabajo que “imponga el desafío de ser mejor profesional y tenga muchos retos”.

10 preguntas más realizadas en entrevistas de trabajo:

  1. ¿Por qué te interesa trabajar con nosotros?
  2. ¿Por qué debería contratarte a ti?
  3. ¿Cómo te visualizas en 5 años?
  4. ¿Cuáles son tus debilidades y fortalezas?
  5. ¿Por qué quieres cambiarte de empleo?
  6. ¿Qué experiencia tienes?
  7. ¿Qué te gusta hacer en tus tiempos libres?
  8. ¿Vives con tu familia?
  9. ¿Cómo llevas los conflictos en un trabajo?
  10. ¿Cómo manejas la frustración?

Si el entrevistador te ofrece la oportunidad de preguntar, no digas que “todo está claro”, aprovecha la ventana que te abrieron haciendo preguntas inteligentes relacionadas al trabajo, sobre todo, lo que la empresa espera de la persona en tu puesto, cuáles son las metas para ese trabajo y de preferencia algo general sobre la industria en que esa empresa se mueve, pero que sea una pregunta inteligente que no se pueda responder con una frase.